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Entrevistas


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Fernado Bandrés
Director del Aula de Estudios Avanzados. Fundación Tejerina

Referee de Publicaciones

¿Cuánto tiempo llevas?

Finalicé la carrera de medicina en el año 1979. Realicé la especialidad MIR de Análisis Clínicos en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid y posteriormente hice la especialidad de Medicina Legal-Forense. He trabajado en el  laboratorio clínico como especialista en diferentes hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. En el año 1990, me incorporé como Profesor Titular de Toxicología y Medicina Legal a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, en la que ocupé durante estos años los cargos de Director del Departamento de  Toxicología y Legislación Sanitaria, más tarde como Vicedecano de Ordenación Académica. Entre los años 2004- 2008 desarrollé mi actividad académica e investigadora como  Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid, donde obtuve también la Cátedra de Biomedicina.

Actualmente soy el Director del Aula de Estudios Avanzados de la Fundación Tejerina, dedicada a la asistencia, investigación y docencia del Cancer de mama y el desarrollo del Derecho y  las Humanidades Médicas. Mantengo mi actividad docente en la Universidad Complutense.
Las líneas de I+D+i que desarrollo en la actualidad están vinculadas, dentro del laboratorio, a la Toxicología Molecular y Medicina Personalizada y en el contexto médico-legal a  la Responsabilidad Profesional Sanitaria del laboratorio clínico,derivada de los modelos de gestión y políticas sanitarias

¿Qué ha sido lo mejor?

En sentido positivo, me considero afortunado por haber vivido cambios fundamentales en la atención y gestión sanitaria. La generación de médicos a la que pertenezco ha experimentado los cambios que se iniciaron con el propio modelo de formación de médicos residentes, los grandes cambios, biotecnológicos, de gestión sanitaria así como las importantes modificaciones legislativas en materia de salud. La medicina ha cambiado, en los últimos 30 años a una velocidad superior y más profunda, de lo que  se podrá hacer en las tres décadas próximas. No me refiero a la biotecnologia sino a los grandes cambios, estratégicos, que tienen que ver con   modelos bioéticos, deontológicos, legales y de gestión sanitaria. El haber vivido todos estos cambios como profesional de la salud me parece un gran privilegio y sería, por tanto, lo más positivo.
 Por otro lado, haber aportado mi granito de arena sobre las nuevas formas de responsabilidad profesional sanitaria, particularmente en el laboratorio clínico, es también una gran satisfacción profesional. En el plano profesional de la docencia, he vivido la gestación y el inicio de todo el cambio del modelo universitario en el entorno de la Unión Europea, el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, que está resultando muy atractivo y estimulante como profesional en el área de conocimiento de las  Ciencias de la salud y de la Vida.
 Se ha producido un cambio de modelo en la profesión sanitaria en general y en la forma de gestionar, en el futuro, el capital humano de las organizaciones sanitarias. Entramos en una nueva forma de gestionar y generar conocimiento en las ciencias de la salud, cuya aplicación asistencial nos coloca ante retos y fronteras inesperadas. Desde los trasplantes, a la terapia génica, pasando por la medicina personalizada posgenómica.
Todo ello nos lleva a tener conceptos claros sobre el análisis de situaciones emergentes, complejas y pluridisciplinares, para que la toma de decisiones sea la mas adecuada, en términos éticos y legales y como consecuencia será más justa  en términos de gestión económica y empresarial.

¿Qué ha sido lo peor?

Aceptar y entender que estos grandes cambios, no son solo organizativos o propios de iniciativas innovadoras. Es un cambio cultural de gran calado que afecta a la enseñanza y la generación de conocimiento, la nueva investigación traslacional , todo ello realizado por muy diversos profesionales que interactúan en una gran red de conocimiento, inmersa en las nuevas y complejas tecnologías. Aprender, discernir y decidir son los tres nuevos infinitivos que debemos conjugar, y gestionar,  en este nuevo tiempo

¿Cómo ves el futuro?

Creo que en este momento la sanidad está sufriendo una catarsis, en el sentido más cercano a la tragedia griega. La confluencia de los modelos de política sanitaria, el modelo de gestión, la integración en Europa, el cambio en el modelo profesional, el futuro de los grados, los master y las especialidades, etc., está determinando lo que seremos capaces de hacer  en el futuro. Comprender nuestro tiempo y tener los conceptos claros permitirá una realidad sanitaria coherente y más habitable. Para ello será necesario,  a mi juicio, clarificar nuestro modelo profesional y luego consolidarlo.
Profesión, Oficio, Profesionalismo y Ocupación, son algunas de las palabras que debemos clarificar en nuestro discurso para el futuro. Los profesionales de la salud,( que profesan valores de forma pública ) son el capital humano que remará la barca de la sanidad. Lo hará con dos remos, el tecnológico y el de los valores (legales, éticos deontológicos) . Si los remos están desproporcionados en tamaño y longitud, la barca puede dar vueltas, sin moverse del sitio, o  navegar con rumbo erróneo.
El futuro lo veo como una necesidad de recuperar el capital humano en el contexto que te toca vivir, con el gran cambio tecnológico y el cambio en las  relaciones humanas y laborales.

Vamos a distribuir un monográfico sobre coste y efectividad en laboratorio, que se ha realizado a partir de una colaboración con la Universidad Complutense. ¿Qué crees que aportan estas líneas de trabajo?

Es una experiencia de gran importancia y responsabilidad. Mi enhorabuena por la iniciativa
Creo que en este momento las universidades tienen que tomar ese camino, aunque se haga con más lentitud de la que sería deseable. La universidad tiene que ser el foro de discusión intelectual en el siglo XXI en materia sanitaria. Tienen que estudiar el coste de la salud con criterios de efectividad, en el entorno no solamente tecnológico, sino desde modelos matemáticos hasta modelos éticos o políticas de manejo de los recursos.
La universidad es el foro donde se genera el conocimiento y no sólo se gestiona. Esto también permite que entren en contacto profesionales de múltiples disciplinas, lo que es un elemento clave para que se genere una conversación, dialogo y creatividad, todas ellas hermanas de la innovación.
Además, cuando la industria se incorpora, es el caso de Roche Diagnostic, con esta sensibilidad hacia la universidad y los profesionales, aumenta la velocidad de crucero para mejorar y aumentar el conocimiento. Seremos entonces más competitivos porque somos más competentes.
 En este caso compartir y difundir conocimientos sobre coste efectividad en el laboratorio clínico es una de las actividades mas innovadoras para un servicio transversal en diagnóstico de la patología humana. Especialistas de laboratorio clínico, comparten sus conocimientos con otras áreas de conocimiento, estadística, cálculo, gestión, economía. Etc. Todo ello permitirá tomar decisiones responsables y prudentes acorde con nuestro tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La confluencia de los modelos de política sanitaria, el modelo de gestión, la integración en Europa, el cambio en el modelo profesional, el futuro de los grados, los master y las especialidades, etc., está determinando lo que haremos en el futuro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El futuro lo veo como una necesidad de recuperar el capital humano en el contexto que te toca vivir, con el gran cambio tecnológico y el cambio en las  relaciones humanas y laborales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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