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Actualidad - Entrevistas

10-02-2016

 

Entrevista a CRISTINA ROMERO
Patrono de la Fundación Signo

Coordinadora de la Red de Expertos de Patología Mamaria de Castilla-La Mancha



¿Cuál es su experiencia profesional y cuanto tiempo lleva en la actividad actual?


Estoy licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, especializada en Radiodiagnóstico. He desempeñado el cargo de Jefe de sección de Radiodiagnóstico de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Virgen de la Salud de Toledo y actualmente soy coordinadora de la Red de Expertos de Patología Mamaria de Castilla-La Mancha.


También soy ganadora del Premio Profesor Barea 2014 en la modalidad “Los Centros Sanitarios como empresas de servicios: Gestión Global”.


¿Qué destacaría como lo mejor de su carrera profesional?


Yo me considero un médico, que trabaja con la imagen como principal herramienta, y por ese motivo son mis pacientes lo mejor de mi profesión.


Considero que la gestión no debe perder el lado humano, que es la base fundamental de la relación médico-paciente. El objetivo común de todos los miembros del medio sanitario son las personas. Los pacientes pueden entender que no los curemos porque sus dolencias son graves, pero no nos perdonarán si no los cuidamos. Eso es responsabilidad de todos. Es útil recordar la reflexión de los médicos franceses Bérard y Gubler a finales del siglo XIX, que resumían el papel de la medicina como: “curar pocas veces, aliviar a menudo, consolar siempre”.


¿Y lo peor?


Actualmente vivimos una crisis que ha sacado lo peor del sistema sanitario: incertidumbre, desmotivación, pesimismo y politización de la gestión. Esto hace que se hagan más presentes males endémicos como la falta de confianza sobre el profesional, la frustración de proyectos, etc. Pero a pesar de todo, sería una pena que tanto sufrimiento no sirva para aprender y empezar a construir algo mejor.


Creo que los profesionales sanitarios tienen que hacer el esfuerzo de implicarse en la gestión y entender que la autoevaluación es imprescindible para mejorar, y que mejorar implica mayor eficacia y eficiencia en su trabajo diario y esto es un beneficio para todos.


Pero también es necesario que los gestores pierdan su rol de gobierno “fuera de la realidad hospitalaria” y se impliquen con los profesionales sanitarios, reconociendo los errores para no repetirlos y trabajando con los profesionales como un equipo multidisciplinar. Solo así se evitaría que la mayoría de los profesionales sanitarios, vivan la gestión como un “haz más… pero no cuentas con más medios y no importa la calidad”. Porque, en mi humilde opinión, no es lo mismo hacer una mamografía que resolver un problema de mama a una paciente. Este país necesita nuevas herramientas de gestión pública y una inclusión de conceptos de gestión dentro de los planes de formación de los profesionales sanitarios.


¿Cómo ve el futuro?


Con incertidumbre. Creo que los profesionales tenemos claro que hay que ir a un modelo sostenible, que permita una asistencia de calidad, bien organizada y financiada con los recursos que el país puede destinar en este momento. Desde el comienzo de la crisis hemos visto muchas propuestas de “recortes”, con limitaciones de acceso a la población, limitaciones de cobertura, copagos, pero pocas ideas de cambio, reorganización de procesos o transformación profunda de alguna legislación que resulta obsoleta para el dinamismo que requiere la gestión actual.


Creo que el paciente debe ser el centro del sistema sanitario público y su satisfacción un objetivo clave para que la Sanidad funcione. Eso solo es posible con la participación activa de los profesionales sanitarios. Se deben de hacer profundas reformas legislativas para retribuir y apoyar con medios los servicios que funcionen, aceptando que estos estén monitorizados en cuanto a resultados, actividad y calidad. Esto nos lleva a un fomento de las unidades de gestión clínicas, basado en la descentralización y corresponsabilidad en los resultados, donde converjan todos los agentes implicados en el proceso asistencial: pacientes, profesionales gestores y políticos. En un entorno de respeto mutuo.


Nuestra generación debe afrontar este reto manteniendo los cimientos establecidos con éxito previamente, pero diagnosticando y desechando las experiencias erradas para no repetirlas.


Siendo nuevo patrono, ¿cómo ve el futuro de la Fundación?


Para mí, participar en la Fundación Signo es una de las experiencias más gratificantes de mi vida profesional. La afronto desde la humildad y con muchas ganas de aprender.


Durante todos estos años la Fundación ha sido un motor para promover la promoción y financiación de propuestas encaminadas a mejorar la gestión y evaluación de costes sanitarios que impliquen una actividad multientidad, multicomunitaria y multidisciplinaria. Su prestigio, calidad e independencia ha servido de portal a los jóvenes, que queríamos dar a conocer nuevos proyectos en Salud. Espero que continuemos con esta labor tan necesaria.

"Considero que la gestión

no debe perder el lado

humano, que es la base

fundamental de la relación

médico-paciente"

  

   

"Este país necesita nuevas

herramientas de gestión

pública y una inclusión de

conceptos de gestión dentro de los planes de formación de los profesionales

sanitarios"

  

"Creo que el paciente debe ser el centro del sistema sanitario público y su satisfacción un objetivo clave para que la Sanidad funcione"