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Actualidad - Entrevistas

25-10-2016

Entrevista a ÁNGEL SORIANO

Jefe del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital General Universitario de Ciudad Real. Vicepresidente del Comité Organizador de las XIII Jornadas de Gestión y Evaluación en Salud

 

 

¿Cuál es su experiencia profesional?

 

Soy Jefe del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital General Universitario de Ciudad Real. De mi experiencia profesional, en relación a la gestión, destacaría mi etapa de Director Médico de este hospital, justo en el momento que se produjo el traslado, de los tres antiguos hospitales del Complejo Hospitalario de Ciudad Real, al actual Hospital General, siendo una parte muy activa de todo esto. Lógicamente, como Director Médico, ya previamente había realizado diferentes cursos de gestión y participado en jornadas de gestión, pero, una vez que te metes en la Dirección Médica y conoces lo que es la gestión, es como un veneno que se mete dentro y no tienes forma de quitártelo. Y, a pesar de que, en la actualidad, mi único cargo de gestión es de jefatura, es evidente que sigo teniendo ese concepto de gestión sanitaria en mi cabeza.

Durante todos estos años, que no he sido Director Médico y abandoné la gestión clínica para dedicarme a mi actividad asistencial, como médico nuclear, he sido, de alguna forma, experto, dentro de la sociedad española de Medicina Nuclear, para organizar los Cursos de Gestión Clínica para Médicos Nucleares. De hecho, ya llevamos tres ediciones y he sido en todas coordinador-director.

Además, tengo en PUBMED más de 80 referencias de artículos publicados en revistas indexadas; he participado como ponente y evaluador en diferentes reuniones científicas; soy revisor de la Revista Española de Medicina Nuclear, y he participado en bastantes Comités Científicos de la Sociedad Española de Medicina Nuclear y de la Sociedad Europea. Llevo ya seis años como representante español en la Asociación Europea de Medicina Nuclear, en la World Federation of Nuclear Medicine and Biology, y en la UEMS-Nuclear Medicine Board, ocupaciones que espero poder dejar en 2017.

¿Qué destacaría como lo mejor?

 

Desde el punto de vista asistencial, como médico nuclear, poder organizar en mi hospital uno de los servicios más importantes en España. Tengo la suerte de dirigir uno de los Servicios de Medicina Nuclear más punteros que hay en España, está entre los primeros en calidad, docencia, investigación, formación y, por supuesto, asistencialmente. Esto quizá ha sido mi mayor aportación.

Pero, como gestor y médico de este hospital, lo más bonito, que me ha ocurrido, ha sido el traslado del Complejo Hospitalario de Ciudad Real al Hospital General actual. Entonces no era Universitario, se ha conseguido hace seis años con el inicio de la Facultad de Medicina en base a los acuerdos Consejería-SESCAM-Universidad de Castilla La Mancha. Estos dos “hitos” han supuesto dos momentos que, profesionalmente, me parece haber tenido muchísima suerte al haber podido estar y, además, en puestos relevantes que, por un lado, tenían mucha responsabilidad, pero, por otro, mucha gratificación.   

 

 

¿Qué ha sido lo peor?

Bueno, es complicado decir lo peor porque, por mi carácter, es muy difícil hablar de lo peor. Quizá en estos momentos, y desde el 2007, ver qué es lo que está ocurriendo, esta crisis; ya vivimos otra parecida, pero no tan mantenida en el tiempo, en los 80. Esta crisis está afectando mucho, realmente, al Sistema Sanitario y, en estos momentos, me siento un poco apesadumbrado viendo que, al no haber los recursos necesarios, lo máximo que podemos hacer es intentar mantener los niveles de asistencia y calidad de nuestro Sistema Sanitario. Eso es lo que peor vivo en estos momentos y, si analizo a lo largo de mi carrera, es quizá el hecho más trascendente, que desde 2007-2008 llevamos ya ocho o nueve largos años en los cuales la crisis económica, que es global, a la Sanidad le impacta directamente.

¿Cómo ve el futuro?

Como he dicho antes, dos características de mi carácter son el optimismo y la lucha. Soy optimista, creo que no hay nada que cien años dure ni cuerpo que lo resista y, como esto no puede hundirse, es evidente que va a acabar, y lo veo con relativo optimismo, aunque, todavía, sigamos padeciendo estos efectos.

¿Qué van a aportar las XIII Jornadas?


Todo se ha planificado dentro de las cuatro líneas de trabajo de la Fundación Signo, de todos conocidas, el trabajo de las mesas plenarias, los seminarios, los talleres, y, luego, la selección de comunicaciones orales y de posters, todo va dirigido hacia cuatro aspectos muy importantes: ver cómo podemos seguir con la mejora continua de nuestro sistema, a pesar de los pesares y a pesar del momento que estamos viviendo; tener una mayor eficiencia en la gestión, tanto macro como meso como micro, se van a tratar todos estos temas, es evidente que no sólo se plantea un ahorro, sino una mejora continua; y seguir avanzando un poco en la famosa expresión “gestión clínica”, manoseada y referida tantas veces, que, en realidad, no termina de explotar, ver si encontramos esa vía. Y, por último, ver realmente cómo podemos, dentro de la eficiencia, ajustar los presupuestos, que existen en Sanidad, manteniendo la calidad de nuestro Sistema Sanitario, que es muy bueno, referente, incluso actualmente, ajustar todos los presupuestos a las necesidades reales.

Todo esto lo vamos a obtener trabajando mucho en siete áreas diferentes, pero con la base fundamental de aprender de nuestros errores, qué es lo que hemos hecho mal para que no estemos mejorando continuamente, tal como esperábamos. Qué es lo que hemos hecho mal para no ser lo eficientes que quisiéramos. Qué hemos hecho mal para que no se implante la gestión clínica, que, aunque no es la panacea ni la solución, qué errores hemos tenido para que no esté implantada a nivel nacional. Y, esos errores que hemos tenido, cómo ajustarlos a la distribución del dinero del que dispone la sanidad. Eso es lo que vamos a intentar, jueves y viernes, ahondar más e intentar dar puntos clave, puntos llave, para que, a partir de ahí, se pueda ir trabajando y desarrollar los temas, fundamentalmente los aspectos que he comentado.



Como gestor y médico de este hospital, lo más bonito, que me ha ocurrido, ha sido el traslado del Complejo Hospitalario de Ciudad Real al Hospital General actual. Entonces no era Universitario, se ha conseguido hace seis años con el inicio de la Facultad de Medicina en base a los acuerdos Consejería-SESCAM-Universidad de Castilla La Mancha. Estos dos “hitos” han supuesto dos momentos que, profesionalmente, me parece haber tenido muchísima suerte al haber podido estar y, además, en puestos relevantes que, por un lado, tenían mucha responsabilidad, pero, por otro, mucha gratificación"



"Desde el punto de vista asistencial, como médico nuclear, poder organizar en mi hospital uno de los servicios más importantes en España. Tengo la suerte de dirigir uno de los Servicios de Medicina Nuclear más punteros que hay en España, está entre los primeros en calidad, docencia, investigación, formación y, por supuesto, asistencialmente. Esto quizá ha sido mi mayor aportación



"Como he dicho antes, dos características de mi carácter son el optimismo y la lucha. Soy optimista, creo que no hay nada que cien años dure ni cuerpo que lo resista y, como esto no puede hundirse, es evidente que va a acabar, y lo veo con relativo optimismo, aunque, todavía, sigamos padeciendo estos efectos"


"Todo esto lo vamos a obtener trabajando mucho en siete áreas diferentes, pero con la base fundamental de aprender de nuestros errores, qué es lo que hemos hecho mal para que no estemos mejorando continuamente, tal como esperábamos. Qué es lo que hemos hecho mal para no ser lo eficientes que quisiéramos. Qué hemos hecho mal para que no se implante la gestión clínica, que, aunque no es la panacea ni la solución, qué errores hemos tenido para que no esté implantada a nivel nacional. Y, esos errores que hemos tenido, cómo ajustarlos a la distribución del dinero del que dispone la sanidad"