Valor en salud
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Actualidad - Entrevistas

27-12-2017

Entrevista a JAVIER REJAS GUTIÉRREZ

Health Outcomes Research Unit Medical Division. Pfizer

Ponente III Edición Jornadas El Escorial. Resultados en Salud

 

 

¿Cómo ha evolucionado su trayectoria profesional hasta centrarla en la investigación de resultados en salud?

 

Soy médico, doctor en Salud Pública, llevo trabajando en la industria farmacéutica más de 30 años. En principio trabajé en departamentos de investigación tradicional, con ensayos clínicos, y, poco a poco, han aparecido nuevas formas de investigación y nuevos objetivos o, de alguna manera, aspectos de la salud que no son recogidos adecuadamente por la investigación tradicional con ensayos clínicos. La investigación de resultados en salud es una forma de acercarnos a lo que está ocurriendo en condiciones de práctica médica habitual, nos da una información que complementa lo que hacíamos. De tal manera que, bueno, ha sido un desarrollo un poco natural, salir de lo que es la investigación clínica tradicional, a nivel lógicamente farmacéutico, que es donde me he desenvuelto, para intentar recoger otro tipo de resultados que se dan en la vida real, o en condiciones de práctica habitual, que no eran capturados o recogidos en la investigación tradicional. Y, por eso, se está haciendo necesario que haya departamentos de investigación de resultados en salud con medicamentos o con intervenciones sanitarias, no sólo en la industria farmacéutica, sino también en otros niveles asistenciales y de gestión sanitaria, pero, de alguna manera, es una información para la toma de decisiones en salud que cada vez se hace más necesaria.

La evaluación de resultados en salud avanza a diario, pero parece que no acaba de despegar, ¿por qué cree que es tan complicada su implantación como práctica habitual?

 

Bueno, hay varias razones, como todo, cuando la investigación clínica tradicional con ensayos clínicos empezó había muchas lagunas metodológicas y muchas áreas de mejora. Ahora, ¿qué ocurre?, han pasado muchos años, se ha refinado toda la investigación y hacer un ensayo clínico no ofrece ninguna dificultad más allá de la pura logística y recursos que necesitan. Con la investigación de resultados en salud puede ocurrir algo parecido a lo que ocurría con los ensayos clínicos hace treinta años, es necesario, desarrollar metodología, métodos de investigación, refinarlos, y, quizá, esto provoca que muchos decisores sanitarios, a cualquier nivel, vean todavía esta disciplina como un poquito incipiente. Entonces, al principio, todo el mundo es reacio a adoptar enseguida métodos, disciplinas o innovaciones que cuesta un poco implantar, pero es algo que llevamos bastantes años desarrollando, trabajando en ello y, con el tiempo, se irán implantando, porque los decisores sanitarios, como comentamos durante la jornada de la Fundación Signo, van a ir exigiéndolo y necesitando para la toma de decisiones.

Desde la perspectiva de su experiencia, en una Unidad de Investigación de Resultados de Salud, ¿en qué campos han detectado que es necesaria una evaluación continua?

 

La evaluación continua debe estar en todo momento, quizá lo que hay que hacer es, primero, introducir la sistemática de evaluar, de una manera continuada, a todos los niveles, no solamente a nivel asistencial del médico. Quizá el médico asistencial, el clínico, el médico de familia, el especialista, en su quehacer diario, debido a la carga asistencial, tiene a veces más dificultades de implantarlo, pero la evaluación debe hacerse, a nivel gerencial, a nivel de gestión, a todos los niveles, y, por supuesto, en todos los actores que participan en la salud debe realizarse una evaluación continuada. No se debe tener miedo a tener una evaluación continuada, que creo es uno de los aspectos que frena un poco la implantación de la medida de resultados en salud, de una manera más ambiciosa y continuada. Se trata de evaluar porque hay que mejorar, hay que estar continuamente valorando lo que hacemos, y aquello que no da buenos resultados habrá que cambiarlo y mejorarlo, no tiene mayor problema, pero es difícil asimilar esta filosofía de funcionamiento, pero evaluar hay que evaluar a todos los niveles.

 

En El Escorial explicó que se centran más en investigar la práctica clínica habitual, ¿qué valores destacaría?

 

Lo comentaba un poco al principio y lo señalé durante la jornada, la investigación tradicional con ensayos clínicos nos da una idea del efecto de las intervenciones sanitarias y de los medicamentos, en condiciones ideales de uso, unas condiciones que normalmente en la vida real no se dan. Hacer investigación en práctica médica habitual tiene la ventaja que, a todos los actores, a todos los decisores sanitarios, les ayuda a tomar probablemente decisiones mucho más correctas y, sobre todo, basadas en datos reales, más que en los datos, digamos, ideales de un ensayo clínico que difícilmente se dan en la vida real.

 

Al igual que destacaba que cada vez se centraban más en averiguar cómo percibe la enfermedad el paciente, ¿en qué medida se implican o entienden ellos la evaluación de resultados en salud como una mejora?


Esto va asociado a la evolución que ha sufrido la sociedad en su conjunto, como decía antes, cuando solamente hacíamos ensayos clínicos, el paciente era un mero objeto pasivo que se le sometía a investigación, por supuesto para valorar y mejorar su salud, pero la participación del paciente en la toma de decisiones prácticamente era nula. ¿Qué es lo que ha ocurrido en los últimos años? Los pacientes se han organizado en grupos, en asociaciones, en sociedades, en alianzas, reivindican que la salud se centre más en el paciente porque, en definitiva, el que enferma no es el médico, no es el clínico, no es el sistema, es el paciente, y, por tanto, quiere participar en la toma de decisiones. Y, además, quiere participar desde un punto de vista que en resultados en salud nos importa mucho, puesto que valoramos como percibe el paciente su salud, con variables, con resultados que muchas veces no son los que al decisor le interesan, los que al gerente le interesan o al investigador le interesan.

Les pongo un ejemplo, un paciente que tiene una enfermedad con una Hiperplasia benigna de próstata, que no pone en riesgo la vida del paciente, pero sí su calidad de vida, el clínico o el investigador nos centramos en el efecto del fármaco o de una intervención sanitaria sobre variables que difícilmente el paciente valora. Al paciente le interesa mucho más saber si puede dormir toda la noche de un tirón, o si puede ir al cine o a un evento social y no tiene que salir a la mitad para ir al cuarto de baño, y esto difícilmente lo valoramos en los ensayos clínicos, o difícilmente lo valoramos desde la perspectiva de la investigación tradicional. Esto es un giro importante en el que cada día vamos a poner más empeño en medir aquellas variables que le importan al paciente, porque el propio paciente está exigiendo cada vez más ese tipo de mediciones, ese tipo de resultados, y que nos cuidemos de valorar exactamente cómo funciona.

Tiene, además, un corolario, si nos centramos en lo que le importa al paciente, éste será un mejor paciente en el sentido que seguirá las recomendaciones médicas de una manera más adecuada, que redundará, por supuesto, en su beneficio. Nos quejamos, por ejemplo, ahora, de la mala adherencia de los pacientes a los tratamientos y probablemente una causa de ello es que generalmente no le explicamos realmente cómo es la enfermedad y qué resultados va a obtener en función de lo que a él le interesa, sino en función de otros parámetros que generalmente el paciente no termina de entender.

Usted resaltó la necesidad de medir para mejorar, ser más eficientes y transparentes, ¿cree que España realmente está avanzando hacia una evaluación transparente y participativa de resultados en salud?

 

En las jornadas se pusieron varios ejemplos en ese sentido. Tanto los ponentes de la Comunidad de Madrid como los del Hospital La Fe de Valencia, o del propio Hospital Doce de Octubre de Madrid, en este sentido, fueron ejemplos muy significativos de lo que se está avanzando. Es cierto que estamos hablando a propósito de un caso en un hospital, o en otro hospital, pero no son los únicos, en este caso concreto estamos hablando de dos hospitales muy grandes. El Observatorio de la Comunidad de Madrid, que comentaron que va a poner sus datos a disposición de todos los clínicos e investigadores, es una medida muy importante en el sentido de avanzar en la medición de resultados en salud y de trasparentar lo que se está haciendo. Va a servir de ejemplo y acicate para que se extienda mucho más, progresemos en este sentido como está ocurriendo en otros países de nuestro entorno sanitario, creo que es una medida bienvenida. Bueno, habrá también que tener cierto grado de paciencia hasta que nos vayamos acostumbrando todos y se vaya implantando de una manera más extendida. 

¿Queda mucho por hacer en medición de resultados en salud?


Creo que sí, lo comentaba antes, estamos ahora mismo eliminando barreras, eliminando cierta prudencia a la hora de medir, y, claro, hay algunas barreras ahora mismo que nos estamos encontrando en el día a día. Primero tenemos una barrera que es quitar ese miedo a medir, no pasa nada, debemos medir para mejorar, debemos mejorar en la accesibilidad a los datos, ahora mismo en España hay muchos datos en salud, que se recogen a diario, gracias a la implantación de la historia clínica electrónica y registros médicos informatizados. Vuelvo al ejemplo que se puso en las jornadas de la historia electrónica en el hospital, no solamente en primaria, eso quiere decir que hay muchos datos en salud, se están recogiendo, se pueden medir y lo que hay que facilitar es el acceso a esos datos para poder estudiar, investigar y obtener evidencias que nos ayuden a tomar decisiones en el día a día. Esto es algo que, insisto, lo vemos en el entorno sanitario en otros países, que se está haciendo desde hace tiempo, y, por tanto, quiere decir que se puede hacer, no somos tan distintos aquí para que no lo podamos hacer, es otra cuestión simplemente de voluntad.

En resumen, hay que quitarse el miedo a medir y evaluar y, sobre todo, mejorar el acceso a los datos, con las debidas medidas de respeto hacia la intimidad y el anonimato de los datos, por supuesto, a nadie le interesa identificar a los pacientes para la toma de decisiones, sobre todo en investigación, pero eso no quiere decir que no se puedan, de alguna manera, utilizar los datos que se van recogiendo para ayudar a la toma de decisiones.

En referencia a las III Jornadas El Escorial, ¿qué conclusiones destacaría?


Personalmente era la primera vez que participaba y, la verdad, fue una experiencia fantástica, por el nivel de los ponentes y de los participantes que fue muy elevado. Realmente se presentaron iniciativas que yo, por ejemplo, no pensaba que estaban ahora mismo en ese estado de desarrollo, lo cual, insisto, es prometedor, pues nos muestra que estamos avanzando en la investigación y en la utilización de los resultados en salud para la toma de decisiones. Es cierto que nos queda mucho, pero las conclusiones serían que diferentes decisores sanitarios, con intereses distintos en nuestro Sistema de Salud, se están movilizando para apoyar y desarrollar la utilización de los resultados en salud como base o herramienta de ayuda en la toma de decisiones. Es cierto que podemos hablar de muchos tipos de resultados en salud, a muchos niveles, según quien los vaya a utilizar, desde el decisor, el paciente, la investigación, etcétera, pero se están desarrollando iniciativas que, de alguna manera, apoyan el que se siga desarrollando está disciplina.

“Se está haciendo necesario que haya departamentos de investigación de resultados en salud con medicamentos o con intervenciones sanitarias, no sólo en la industria farmacéutica, sino también en otros niveles asistenciales y de gestión sanitaria, pero, de alguna manera, es una información para la toma de decisiones en salud que cada vez se hace más necesaria”


“Al principio, todo el mundo es reacio a adoptar enseguida métodos, disciplinas o innovaciones que cuesta un poco implantar, pero es algo que llevamos bastantes años desarrollando, trabajando en ello y, con el tiempo, se irán implantando, porque los decisores sanitarios, como comentamos durante la jornada de la Fundación Signo, van a ir exigiéndolo y necesitando para la toma de decisiones”


“Se trata de evaluar porque hay que mejorar, hay que estar continuamente valorando lo que hacemos, y aquello que no da buenos resultados habrá que cambiarlo y mejorarlo, no tiene mayor problema, pero es difícil asimilar esta filosofía de funcionamiento, pero evaluar hay que evaluar a todos los niveles”


“Primero tenemos una barrera que es quitar ese miedo a medir, no pasa nada, debemos medir para mejorar, debemos mejorar en la accesibilidad a los datos, ahora mismo en España hay muchos datos en salud, que se recogen a diario, gracias a la implantación de la historia clínica electrónica y registros médicos informatizados”


“Hay que quitarse el miedo a medir y evaluar y, sobre todo, mejorar el acceso a los datos, con las debidas medidas de respeto hacia la intimidad y el anonimato de los datos, por supuesto, a nadie le interesa identificar a los pacientes para la toma de decisiones, sobre todo en investigación, pero eso no quiere decir que no se puedan, de alguna manera, utilizar los datos que se van recogiendo para ayudar a la toma de decisiones”