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Manuel Del Castillo
Gerente. Hospital San Joan de Deu

PREMIO PROFESOR BAREA EN LA 6ª EDICION 2008. Modalidad 1" La dirección estratégica como palanca de cambio”.
 
¿Cuál ha sido su trayectoria profesional?

Soy médico de familia y trabajé un tiempo como médico de urgencias en hospitales en Cataluña. Después obtuve una plaza de médico de primaria en Mallorca; estuve trabajando allí unos dos años. Luego, entré en la gestión de forma casual, con idea de volver a la medicina, pero llevo ya muchos años en esto. Estuve de Gerente de primaria en Mallorca durante una serie de años. Después fui a la Dirección Provincial del Insalud. De allí, fui a abrir la Fundación de Manacor, que fue una experiencia absolutamente apasionante. Después, volví a Cataluña, que era donde había hecho la carrera y había empezado a trabajar. Estuve de Gerente del Hospital Municipal de Badalona, que es un grupo de empresas con hospital, primaria y otros aspectos socio-sanitarios; allí estuve cinco años. Ahora llevo siete años en el Hospital San Joan de Deu, que es un pediátrico de Barcelona. A parte de eso, he tenido algunas que otras responsabilidades en Hospitales de Cataluña, como coordinador de hospitales del Consorcio durante algún tiempo y ahora estoy de Secretario General de la Patronal Sanitaria del Consorcio. Esto lo compatibilizo con lo de San Joan de Deu

¿Qué ha sido lo mejor?

Creo que he tenido la suerte de participar en muchos proyectos interesantes a lo largo de estos años, pero me gustaría destacar tres por el grado de satisfacción que me han reportado. Uno fue la reforma de la primaria de Mallorca, porque cuando estaba ahí, eran las primeras gerencias que se creaban. Fue una época muy creativa para todos, en la que se hicieron muchas cosas, había mucha ilusión y además había mucha participación de la gente. La segunda cosa interesante fue la apertura del Hospital de Manacor. Fue la primera fundación que se abrió en España, incluso antes que Alcorcón. Fue muy interesante crear todos los instrumentos de gestión, porque no teníamos ningún referente dentro del Insalud para copiar y, por tanto, tuvimos que crearlo todo nuevo, desde el régimen laboral a los modelos de contratación con el propio Insalud; tuvimos que crearlo todo. Fue una experiencia apasionante. Estuvimos más de un año preparándolo antes de abrir, con un equipo muy implicado en todo el proceso. En tercer lugar, ahora que estoy en un hospital infantil, ésta es la época que más estoy disfrutando, porque es un modelo de gestión con mucha capacidad de maniobra y con mucha autonomía. Se trata de gestión privada, pero dentro de un entorno público, porque estamos concertados y formamos parte de  la Red de Hospitales Públicos de Cataluña. Nuestros objetivos son los mismos que los de cualquier hospital público, pero con una gestión privada, que nos da mucha más capacidad para la toma de decisiones, la contratación, etc. Coincide plenamente con lo que desde hace muchos años hemos defendido: modelos de gestión que sean ágiles y que respondan a objetivos públicos.

¿Qué ha sido lo peor?

No vale la pena recordarlo mucho, pero lo peor fue el final de la época de Manacor. El director del Insalud de entonces me hizo un poco la vida imposible, pero no merece la pena recordar más, porque fue por criterios políticos, cuando yo no me he dedicado nunca a la política. Fue una época de la que no tengo un buen recuerdo, pero fue corta, porque me fui a Barcelona al proyecto del Consorcio.

¿Cómo ves el futuro?

Creo que ahora no ver el futuro con preocupación sería casi irresponsable. Está  la crisis económica que todos conocemos ,pero a parte de eso, hay una crisis específica del sector sanitario, porque tenemos un crecimiento del gasto sanitario que va por encima del PIB (no nosotros, sino todos los países de la OCD) desde hace muchos años. Esto es un problema ya de por sí, pero en un momento de crisis económica general y disminución de ingresos públicos, esta dificultad para financiar la sanidad se pone más en evidencia. Tenemos un problema estructural de financiación, porque esto crece más que la riqueza de los países. A parte de eso, tenemos un sistema público muy estancado, porque se han hecho pocas reformas en los últimos veinte años. Las reformas estructurales son absolutamente necesarias e imprescindibles. Soy pesimista, porque creo que afrontar esas reformas, que estarían orientadas a hacer que se gestione con más agilidad, va a ser muy complicado aquí en España. La realidad es tozuda y vemos que no hay decisión para hacer cambios y, al final, tendremos que optar por cambiar si queremos defender el estado del bienestar. No soy optimista, porque además los grandes cambios legales dependen del ministerio y el ministerio en este momento no tiene ningún incentivo para hacer estos cambios que tendrían un alto coste políticos y quienes se beneficiarían serían las comunidades autónomas.

En el año 2008 os presentasteis a los Premios Profesor Barea con el trabajo “La dirección estratégica como palanca de cambio” y fuisteis ganadores del primer premio. ¿Qué os motivó a presentar este trabajo a los premios?

Es un premio de prestigio, con nombre y difusión, y era una forma de buscar un reconocimiento a un trabajo de mucha gente, más de trescientas personas, y darlo a conocer.

¿Qué supuso este premio para vosotros?

Nos sentimos muy contentos, porque es un premio que tiene mucho prestigio y no fue fácil. La verdad es que nos volvimos a casa encantados de la vida.

 

 

 

 

 

 

 

Hay una crisis específica del sector sanitario, porque tenemos un crecimiento del gasto sanitario que va por encima del PIB (no nosotros, sino todos los países de la OCD) desde hace muchos años

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La realidad es tozuda y vemos que no hay decisión para hacer cambios y, al final, tendremos que optar por cambiar si queremos defender el estado del bienestar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es un premio de prestigio, con nombre y difusión, y era una forma de buscar un reconocimiento a un trabajo de mucha gente, más de trescientas personas, y darlo a conocer.