Valor en salud
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Receta casera de talento

Receta casera de talento

Corpus Gómez
Directora de Recursos Humanos, Comunicación y RSC de Marina Salud   /   06-05-2019   /   0 COMENTARIOS   /  A+ | a-

“El placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación”.
Marco Tulio Cicerón.



Hoy me dio por cocinar. Os muestro una receta casera para gestores de personas, especialmente indicada en organizaciones sanitarias.

Para obtener un plato exquisito y cocinar como un verdadero chef, es fundamental practicar mucho, leer primero toda la receta, planificar bien la compra, utilizar los utensilios adecuados, escoger ingredientes excelentes, limpiar a medida que se cocina y recordar siempre que la clave de un buen plato es hacerlo con mucho cariño y sin prisas.

Utensilios necesarios:
 
  • Valores. Recomendamos el compromiso social, la innovación, la excelencia, el trabajo en equipo y la empatía.
  • Estructura organizativa coherente con la Misión.
  • Políticas estratégicas y procedimientos operativos.
  • Cultura corporativa adaptada. Preferiblemente clima laboral positivo y un ambiente de trabajo y aprendizaje colaborativo.
  • Comunicación y Responsabilidad Social Corporativa.
  • Sistemas de información (la última versión existente en el mercado es lo más recomendable, aunque pueden utilizarse versiones menos avanzadas que provean de la información adecuada, en tiempo y forma, para la toma de decisiones).

Ingredientes:
 
  • Equipo humano de primera calidad.
  • Un buen puñado de liderazgo eficiente (el mas aconsejable es el de estilo colaborativo y carismático. Nunca utilizar el de la especie estrictamente autocrática).
  • Media tonelada de trabajo en equipo.
  • Incentivos y motivación en proporciones abundantes (dosificadas de forma regular a lo largo de toda la vida).
  • Responsabilidad (un par de tazas al día).
  • Unas gotitas de humildad y un lingotazo de humanidad.
  • Cuatro raciones diarias de sentido común.
  • Un litro y medio de aprendizaje semanal.
  • Una pizca de buen humor.
  • Sal y pimienta al inicio de la jornada.
  • Una cucharadita de azúcar al final de cada turno.

Preparación:

Dispón cuidadosamente cada uno de los ingredientes sobre el lugar de trabajo, lava y trocea los que resulten demasiado grandes para ser digeridos de un bocado. Procede en primer lugar a realizar un cuidadoso análisis del entorno, del marco jurídico-laboral y diseña la estructura organizacional.

Cocina a continuación a fuego lento una buena porción de planificación estratégica de los recursos humanos. Mientras rompe a hervir, establece las políticas salariales, de seguridad y salud en el trabajo, combínalas cuidadosamente con las de equidad de género y las de igualdad de oportunidades. Debes mezclar toda la diversidad de personas que forman nuestros equipos. Batir a velocidad lenta y utilizando varillas apropiadas para que resulte una mezcla homogénea y suave.

Analiza y describe los puestos, define los perfiles profesionales y las competencias necesarias para cada una de las posiciones. Establece los mecanismos necesarios de adecuación persona-puesto, el marco retributivo, la distribución del tiempo de trabajo y los sistemas de evaluación del desempeño. En este punto de cocción hay que ser muy cauteloso con las salpicaduras.

A continuación hay que identificar y captar el mejor talento. Selecciona, conserva y cualifica a las personas que tu hospital necesita. En esta fase de la receta es muy importante cuidar la entrada y la bienvenida de los profesionales, formar a las personas y dotarles de los medios necesarios para el desempeño de su función. Utilizar nuevas herramientas tecnológicas  y sistemas de comunicación en red para todo esto, puede ayudar mucho en la maceración de esta fase, le da un aroma de innovación que resulta muy atractivo.

Evalúa la actividad profesional y los resultados que se han conseguido. La remuneración deberá guardar relación con todo ello. No hay mayor injusticia que tratos iguales para desempeños desiguales. No confundir nunca igualdad con equidad. Se muy cuidadoso en esta parte de la receta para evitar cierto regusto amargo y el requemado que puede aparecer si no se hace correctamente.

En todo el proceso de elaboración sazona constantemente con las dosis necesarias de capacitación, formación y motivación. Diseña e implementa planes de carrera y de desarrollo profesional. Esta es la levadura que hará crecer tu masa de talento.

Finalmente estimula la movilidad interna. Realiza las promociones, los cambios y las reclasificaciones que resulten útiles. En ocasiones también es inevitable desgrasar y prescindir de los servicios que sean necesarios para garantizar la higiene organizacional. Intenta siempre que este desgrase sea el mínimo, recuerda que, si te ves obligado a que hacerlo, a menudo será porque has fallado en alguna de las fases previas (léase el manual de aprender de los errores si llegados a este punto no consigues los resultados esperados).

Tiempo de elaboración: Toda una vida profesional.

Dificultad: Máxima. Esta receta esta catalogada por la literatura como deporte de riesgo.
Se desaconseja para cocineros novatos sin cualificación previa. El Mentoring, el apoyo de otros colegas y de pinches cualificados pueden facilitar la elaboración. Recordemos siempre que todo buen chef empezó siendo pinche.

Servir adornado de optimismo, trabajo eficaz y creativo. Dar un último toque  de ilusión y maridar con vinos de la tierra. ¡Chin chin!

Uhm, momento de cerrar los ojos y evocar esos maravillosos sabores que nos llevan a esa escena tan especial. ¡Buen provecho!

                                                                                Artículo original publicado en el nº 74 New Medical Economics
 
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