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Alberto de Rosa Director General Del Grupo Ribera Salud
PREMIO PROFESOR BAREA EN LA 7ª EDICION 2009. Modalidad 1 – “Los Centros Sanitarios como empresa pública de servicios: Gestión Global”
¿Cuánto tiempo llevas?
Llevo más de veintiún años en la sanidad. He estado en distintos grupos como el Grupo NISA, con gran implantación sobre todo en la Comunidad Valenciana, y también en el Grupo Quirón. Lo más relevante es cuando en el año 98, me incorporo al primer hospital público de gestión privada de España, el Hospital de Alzira. Desde entonces, estoy vinculado al modelo sanitario de colaboración público-privada. En una primera fase, como director gerente del Hospital de La Ribera, y desde el 2007 como director general del grupo Ribera Salud, presente en los hospitales de Alzira, Torrevieja, Denia, Manises y Vinalopo-Elche así como en Erescanner Salud y en la Comunidad de Madrid en el Laboratorio Clínico Central y en el Hospital de Torrejón de Ardoz.
¿Qué ha sido lo mejor?
La mejor experiencia es haber tenido la
posibilidad de contribuir al desarrollo de un modelo sanitario pionero, que hoy en día es un referente para países y organismos de nuestro entorno, con el reto de construirlo desde la nada, puesto que no había ningún precedente en España cuando iniciamos la experiencia de Alzira. Desde luego, supuso el esfuerzo de muchísima gente, que tuvimos que hacer que un modelo nuevo, que parecía un experimento, se convirtiera en una realidad, y actualmente ya existen más de veinte hospitales de concesión administrativa en España. El sentimiento de todos los que hemos participado desde sus inicios, es el de haber contribuido con nuestro esfuerzo a mejorar la sanidad, aportando nuestra experiencia para lo creemos que es la sanidad del futuro.
¿Qué ha sido lo peor?
Lo peor ha sido la sensación de no tener un precedente, con el reto de crear las cosas sin tener un espejo en el que reflejarte. Y esto que es muy interesante desde el punto de vista de la creatividad, supone una asunción de riesgos y responsabilidades que fue muy duro en su momento, con el agravante de estar en el punto de mira por el hecho de ser una fórmula pionera no exenta de presión social, mediática, sindical, política… Afortunadamente los ciudadanos y profesionales han acogido este modelo como lo que es, sanidad pública, universal y gratuita, con el mismo nivel que cuenta nuestro sistema sanitario público y privado, que es un referente internacional.
¿Cómo ves el futuro?
El futuro de la sanidad se enfrenta a grandes retos. El primero es hacer que este modelo sanitario que todos queremos y disfrutamos, sea sostenible en el tiempo. Creo que tanto los profesionales, como los gestores y agentes económicos y sociales, así como los ciudadanos, debemos contribuir y para ello hemos de concienciarnos sobre esta realidad. Tenemos que apostar por el cambio, por la innovación, por no tener miedo, por no dejarnos llevar por la inercia y por todas las fórmulas nuevas de gestión, y más en estos momentos. Considero que la sanidad puede ser parte de la solución porque tiene un reconocimiento y una calidad extraordinaria y debemos plantearnos que es un sector estratégico para salir de esta época de crisis. Ahora que se van a celebrar los veinticinco años de la creación del Sistema Nacional de Salud, nuestro mayor reto es hacer que, dentro de este magnífico modelo sanitario, la gestión sanitaria también sea magnífica, para que pueda perdurar en el tiempo. y los grupos españoles debemos plantearnos salir fuera de nuestro país para vender la marca “sanidad made in Spain”.
Varios hospitales de Ribera Salud han presentado trabajos a los Premios Profesor Barea. ¿Qué os ha motivado a presentaros a estos premios?
Diría tres cosas: primero, el prestigio de los premios, porque hay que compararse y hay que competir; segundo, la necesidad de hacer pedagogía, porque no vale de nada hacer cosas que estén bien si no se ponen a disposición de la sociedad y de toda la sanidad; y tercero, la motivación del propio equipo en los distintos proyectos demostrado con las iniciativas pioneras que se han realizado.
Os llevasteis uno de estos premios, porque era un trabajo muy novedoso. ¿Qué supuso haber ganado ese premio?
El reconocimiento a una labor bien hecha y, desde luego con el espíritu de la mejora continua, aplicando las nuevas tecnologías para una mejor gestión, para una mayor comunicación entre los profesionales y los ciudadanos. Desde nuestro punto de vista, es necesario apostar por las nuevas tecnologías como aliado de la Organización y el premio Profesor Barea reconoció el esfuerzo de los profesionales por poner todas las herramientas de las que disponen para mejorar la calidad de la asistencia sanitaria. Es lo que desde Ribera Salud llamamos “el triángulo del éxito” que no es más que la apuesta por la tecnología, junto a una gestión moderna de los Recursos Humanos que premia al que más y mejor trabaje y en tercer lugar la gestión clínica. Y en este sentido estamos muy satisfechos.
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Creo que tenemos que apostar por el cambio, por la innovación, por no tener miedo, por no dejarnos llevar por la inercia, y más en estos momentos de crisis, y por todas las fórmulas nuevas de gestión

Nuestro mayor reto es hacer que, dentro de este magnífico modelo sanitario, la gestión sanitaria sea innovadora, para que pueda perdurar en el tiempo

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