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Alfonso Rodríguez–Hevia Director Gerente del Hospital El Bierzo
PREMIO PROFESOR BAREA EN LA 3ª EDICION 2004. Modalidad 3. “Efectividad de una intervención para modificar la hospitalización inadecuada”.
¿Cuál ha sido tu trayectoria en el sector sanitario?
Soy asturiano y médico. Finalicé la carrera en el año 1986() en la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo. Mi andadura profesional relacionada con el mundo hospitalario comenzó en el Servicio de Admisión del Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea en 1990. En ese año, hice una diplomatura en gestión gerencial hospitalaria en la Escuela de Alta Dirección y Gestión, EADA, de Barcelona. Posteriormente, pasé a ser director del Hospital de Santa Bárbara de Puertollano y, en esos años, realicé un master MBA en dirección general de empresa. Con posterioridad, me trasladaron para ocupar la gerencia del Hospital General de Albacete. Después de este periplo por tierras manchegas, volví a Asturias para desempeñar la dirección-gerencia de la Fundación Sanatorio Adaro de Langreo, que era privada. Desde el año 2004, soy director gerente del Hospital El Bierzo, aquí en Ponferrada. Por tanto, llevo unos veinte años relacionado con el mundo de la gestión hospitalaria.
¿Qué ha sido lo mejor?
Me siento satisfecho de haber conseguido formar equipos de trabajo que, en general, estaban compuestos por personas capaces y de las que he ido aprendiendo a lo largo de estos años. Siempre digo que lo que espero de la gente que me rodea es que a su conocimiento se una el trabajo, el compromiso y el sentido común, porque son atributos básicos que se necesitan en el desempeño del liderazgo en unas organizaciones tan complejas como son las sanitarias. Además, el hecho de haber trabajado en distintas organizaciones con diferentes modelos de gestión, pública y privada, me ha aportado experiencias enriquecedoras que intento aplicar al día a día y a los logros que se van consiguiendo. Recientemente, hemos conseguido en el Hospital El Bierzo el sello de excelencia europea 400 + conforme a los criterios de la EFQM.
¿Qué ha sido lo peor?
Por mi forma de ser, tiendo a quedarme con lo positivo de este trabajo, que es mucho, aún reconociendo lo difícil que es la toma de decisiones y que es imposible satisfacer las expectativas de cada profesional o cada equipo. Lógicamente, esas expectativas cambian en base a la heterogeneidad y la complejidad de la organización y del propio personal. Por otra parte, estos puestos de trabajo están muy expuestos, tanto dentro como fuera del hospital, lo que conlleva un plus de capacidad para soportar las críticas, y más en una sociedad donde el nivel de exigencia con los servicios públicos cada vez es mayor.
¿Cómo ves el futuro?
Creo que no tenemos más remedio que desenvolvernos en el período de crisis que nos está tocando vivir, después de una época de crecimiento expansivo. Por tanto, tendremos que utilizar mejor y más eficientemente los recursos de los que disponemos. No olvidemos que tenemos que seguir prestando un servicio, sin dejar de hacer nada que sea necesario, pero es indudable que tendremos que poner límites a nuestras propias indicaciones. Por eso creo que la gestión clínica va a ser todavía más importante y relevante, en el sentido de que quien decida responda de los resultados de esa decisión y asuma las consecuencias. Creo que es necesario que dispongamos de sistemas de control y de evaluación de los costes más ágiles que los que tenemos ahora. Asimismo es preciso reformular formas organizativas que nos permitan conseguir una mayor eficacia y eficiencia en el aprovechamiento de los recursos que en estos años se nos han puesto a disposición. Tenemos que rentabilizar mucho los avances que se han hecho en los últimos años en tecnología y sistemas de información. Debemos orientar la gestión sobre todo a los procesos, para romper las estructuras rígidas que tenemos. Pienso que debemos acentuar todavía más el liderazgo de los equipos directivos e intentar dar lo mejor de cada uno, para adaptarnos al entorno de crisis y a los cambios que se están dando, como la mayor atención a los mayores y a los enfermos crónicos, que va a tener un peso importantísimo en los próximos años.
En el año 2004 os presentasteis a un Premio Profesor Barea de la modalidad tres, con un trabajo titulado “Efectividad de una intervención para modificar la hospitalización inadecuada”. ¿Qué os motivó a presentar este trabajo a los premios?
En aquella época, el hospital tenía una carencia de camas importante y esto trascendía con frecuencia en los medios de comunicación del ámbito más próximo. Era un hospital que se había quedado pequeño. Por eso se creó esa línea de investigación, para analizar la inadecuación de la hospitalización y para intentar aumentar la rotación de las camas y dar una mayor agilidad a la gestión de las mismas. Se trataba de una necesidad que formaba parte de nuestro día a día. Muchas veces teníamos acumulación de pacientes en urgencias, pendientes de disponer de una cama ,por lo que se realizó este trabajo, que, además de servirnos en nuestro día a día, nos sirvió para presentarlo a los premios como un proyecto interesante.
Este trabajo fue premiado en la modalidad tres. ¿Qué supuso este premio para vosotros?
Todos los premios son, en principio, un acicate para seguir trabajando y, sobre todo, tratándose de un premio con tanto prestigio en el sector sanitario. Además de eso, el trabajo en sí tuvo su repercusión práctica, que es de lo que se trata, de que se pase de la teoría a la práctica. Por tanto, el premio supuso dos cosas distintas: por un lado, la satisfacción del reconocimiento en unos premios tan prestigiosos y, por otra parte, una aplicación práctica en el día a día del funcionamiento del hospital.
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Siempre digo que lo que espero de la gente que me rodea es que a su conocimiento se una el trabajo, el compromiso y el sentido común, porque son atributos básicos que se necesitan en el desempeño del liderazgo en unas organizaciones tan complejas como son las sanitarias

Pienso que debemos acentuar todavía más el liderazgo de los equipos directivos e intentar dar lo mejor de cada uno, para adaptarnos al entorno de crisis y a los cambios que se están dando, como la mayor atención a los mayores y a los enfermos crónicos, que va a tener un peso importantísimo en los próximos años

El premio supuso dos cosas distintas: por un lado, la satisfacción del reconocimiento en unos premios tan prestigiosos y, por otra parte, una aplicación práctica en el día a día del funcionamiento del hospital
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