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Alfredo García Díaz Subdirector Gerente del Hospital Universitario de Bellvitge
Referee del Bazar / Publicaciones
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Actualmente trabajo como Subdirector Gerente en el Hospital Universitario de Bellvitge, que es uno de los cinco grandes hospitales de referencia de Cataluña. Llevo unos dieciocho años en la gestión sanitaria, porque prácticamente desde que acabé la carrera de medicina enfoqué mi trayectoria hacia la gestión. Tras la facultad realicé un MBA en Economía y Dirección de Empresas en el IESE de Barcelona y, desde que acabé el master, he estado trabajando en el sistema sanitario de manera ininterrumpida. Soy también especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.
Comencé a trabajar en los Servicios Centrales del Instituto Catalán de la Salud en el año 93, en la Unidad de Planificación y Control de Gestión. Después me incorporé al hospital comarcal de Viladecans, y estuve trabajando cuatro años como Secretario Técnico y como Jefe de Admisiones. Tras la marcha del gerente, tuve la oportunidad de quedarme durante cinco años más como Gerente del Hospital. Posteriormente, di el salto a la sanidad privada, aquí en Barcelona, y trabajé en el Instituto Universitario Dexeus de la Compañía USP Hospitales. Allí estuve como Director Asistencial durante dos años. Por último, me surgió la oportunidad de volver al Instituto Catalán de la Salud, al Hospital de Bellvitge, como Subgerente, a principios de 2008 y aquí estoy en la actualidad.
¿Qué ha sido lo mejor?
De toda mi trayectoria profesional, lo mejor es la cantidad de personas y de profesionales que he conocido. Cuando vine a Barcelona a estudiar y me quedé a trabajar, no conocía a nadie. Mi trabajo me ha permitido, sobre todo, conocer a muchos profesionales de todo tipo, desde eminentes doctores hasta personal administrativo y de soporte. En todos estos años, he hecho buenos amigos.
A nivel profesional, destacaría la diversidad de funciones que he desarrollado a lo largo de este tiempo, que me han permitido tener un conocimiento amplio del sistema sanitario, tanto público como privado y me han hecho crecer como profesional. Un punto de mi trayectoria que me gusta recordar es cuando hicimos el cambio de la antigua clínica Dexeus al nuevo hospital: hicimos el traslado hospitalario, incluyendo equipos, pacientes y profesionales, en un solo día, con toda la complejidad y el trabajo organizativo que eso comporta. Fue una experiencia realmente interesante.
¿Qué ha sido lo peor?
A lo largo de dieciocho años siempre hay momentos duros, pero quizás con el tiempo te vas quedando con lo bueno y sólo te acuerdas de los malos momentos más recientes. Por tanto, quizás resaltaría las dificultades económicas que estamos sufriendo este año. Hemos tenido que abordar rebajas retributivas de los profesionales, rebajas de plantilla de los hospitales, disminución del presupuesto de gasto importante en el hospital, etc. Todo esto ha endurecido las relaciones laborales, y ha complicado la organización asistencial en estos últimos meses. Por eso, miro con un poco de preocupación este momento, por la dificultad que tenemos de dar respuesta a las demandas de los pacientes y los profesionales y también por la dificultad de abordar la financiación de los proyectos que tenemos en marcha.
¿Cómo ves el futuro?
Creo que el futuro está muy marcado por este momento de dificultades económicas del sector que, seguramente, durará bastante tiempo. Por eso creo que es necesario que el sector sufra una cierta reconversión, tanto a nivel externo como a nivel interno.
A nivel externo, y más a medio plazo, pienso que será necesario abordar una reordenación en el territorio, de todo lo que es el mapa de centros y su cartera de servicios. Hasta ahora quizás la eficiencia en el sistema no era lo que primaba en la planificación sanitaria y se tenían más en cuenta otros aspectos como la accesibilidad física de los ciudadanos; la eficiencia tendrá que volver a ganar la primera posición en lo que son los criterios de planificación. También habrá que redefinir la cartera de servicios de los centros, concentrando en unos pocos todo lo que es actividad terciaria. Por otro lado, también a nivel externo, habrá que revisar los sistemas de financiación de los centros. Hasta ahora, todos los sistemas de financiación están muy enfocados a la actividad y creo que se tendrá que ir produciendo un cambio paulatino hacia la financiación por resultados, porque se ha de pagar lo que está bien hecho y no todo lo que se hace. Esto obligará al sistema en su conjunto a mejorar todos los mecanismos de elaboración de resultados, de comparación y de mejora de transparencia de los resultados de los centros.
A nivel interno, esta situación general nos obliga a mejorar la productividad de los distintos centros, aprovechando básicamente el recurso más cualificado y más caro que tenemos en el hospital, que son los profesionales, además de aprovechar al máximo los equipos y la capacidad instalada. Habrá que gestionar estos recursos humanos de una manera diferente, buscando nuevos sistemas de selección, de promoción, de recompensa, etc. A nivel más macro, habrá también que buscar nuevas maneras de financiar los nuevos proyectos: obras, equipos, inversiones e incorporación de la tecnología.
¿Crees que la Revista y el Bazar de la Fundación Signo pueden colaborar para mejorar el futuro?
Por supuesto, ya que poder disponer de herramientas ágiles y modernas que permitan compartir estas ideas, proyectos y experiencias de todos los profesionales del sector es fundamental. Las vivencias se ponen a disposición del resto, para que cada uno pueda extraer sus conclusiones y aplicar lo que quiera en su centro. Es muy importante que sea un sistema muy abierto, accesible a todo el mundo profesional, pero siendo a la vez muy exigente con la calidad de lo publicado.
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Todos los sistemas de financiación están muy enfocados a la actividad y creo que se tendrá que ir produciendo un cambio paulatino hacia la financiación por resultados, porque se ha de pagar lo que está bien hecho y no todo lo que se hace

A nivel interno, esta situación nos obliga a mejorar la productividad de los distintos centros, aprovechando básicamente el recurso más cualificado y más caro que tenemos en el hospital, que son los profesionales, además de aprovechar al máximo los equipos y la capacidad instalada

Las vivencias se ponen a disposición del resto, para que cada uno pueda extraer sus conclusiones y aplicar lo que quiera en su centro. Es muy importante que sea un sistema muy abierto, accesible a todo el mundo profesional, pero siendo a la vez muy exigente con la calidad de lo publicado
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