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Andrés Carrillo Jefe de Servicio de Evaluación. Área 6 de Salud de Murcia, Hospital Morales Meseguer.
¿Cuánto tiempo llevas?
Trabajo en el Área 6 de Salud de Murcia, en el Hospital Morales Meseguer, como Jefe de Servicio de Evaluación. Soy licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y trabajo en sanidad desde 1990. Comencé en el Hospital Virgen de la Arrixaca, dedicado principalmente al área económica. En el año 93 me trasladé al Hospital Morales Meseguer para colaborar en la apertura del hospital y, tras la puesta en marcha del mismo, estuve trabajando en el área de Evaluación y Control de Gestión, que es un departamento desde el que se adquiere una visión global de la organización. Después fui Director de Gestión de dicho hospital y en 2004 fui designado Director General de Régimen Económico y Prestaciones del Servicio Murciano de Salud en la Consejería de Sanidad. He ejercido dicho puesto durante siete años y medio, responsabilizándome del Área Económica y también de la Informática y de los Conciertos Asistenciales. Ahora mismo, a partir de septiembre, he vuelto al Morales Meseguer y voy a centrar mi trabajo en la gestión clínica. He tenido la suerte de alternar mi trabajo en sanidad entre la visión del análisis de la información y la visión de la gestión, y ambos son puntos de vista muy complementarios que, creo, permiten una imagen global de la situación del Sistema Nacional de Salud.
¿Qué ha sido lo mejor?
En lugar de destacar algún aspecto concreto, resaltaría lo gratificante que es trabajar en un sector tan interesante en todos los aspectos. Se trata del servicio público mejor valorado por los ciudadanos y de la organización con más cantidad de materia gris que existe en nuestras regiones. Trabajar en un sector multidisciplinar, con tantas posibilidades, es un auténtico lujo y es una fuente inagotable de proyectos. Es un sector donde no hay cabida al aburrimiento.
¿Qué ha sido lo peor?
Me gustaría que en nuestro sector las decisiones estuvieran menos politizadas. En demasiadas ocasiones se utilizan los servicios sanitarios demagógicamente por todas las partes y esto paraliza las iniciativas de que disponemos para gestionar adaptándonos a los recursos existentes. Esto nos hace perder un tiempo que puede ser vital.
¿Cómo ves el futuro?
Es obvio que la sociedad española quiere mantener las prestaciones sanitarias de las que disfrutamos y también son conocidas las amenazas que nos acechan, principalmente la demográfica. Es también patente la reducción de los recursos que ahora y en lo sucesivo vamos a poder destinar a sanidad. Ante tal situación, es absolutamente necesario evitar todas las ineficiencias e inadecuaciones en nuestro sistema. Tenemos que ser eficientes al máximo y para eso hay que ser muy rigurosos en el rendimiento de los profesionales y en todos los aspectos de nuestra gestión, como la introducción de pacientes en lista de espera, la indicación de pruebas o la prescripción de fármacos…. y todas esas decisiones las tomamos los profesionales. ¿Cómo conseguir esa máxima eficiencia?. Nos encontramos en un sector en el que los que tienen la capacidad de gestión sobre los recursos, los profesionales, no son los que tienen la responsabilidad de gestión , que son los directivos, y para éstos últimos es muy difícil ejercer un control de esas decisiones que son decisiones clínicas individuales. No queda más remedio que cambiar el modelo: hay que dar responsabilidad de gestión a los profesionales pero sometiéndola a las restricciones presupuestarias. Esto supone un cambio muy grande en la organización que requerirá mucha flexibilidad por parte de los profesionales, y estos cambios hay que hacerlos con orden para no poner más en riesgo el sistema
Los profesionales de la salud somos los más interesados en mantener nuestro sistema y nunca deberíamos ser un obstáculo para adaptarnos a la nueva realidad que se impone. Los profesionales tenemos que demostrar ahora que nuestra generosidad y profesionalidad está para ayudar al sistema del que somos protagonistas.
¿Cómo ves a la Fundación Signo?
Desde el comienzo de la Fundación Signo soy un seguidor de la misma, pero sobre todo en forma de espectador … y de admirador. Creo que la Fundación es el reflejo de lo que se puede construir con la ilusión y la fuerza de los profesionales interrelacionados. Todos los productos de la Fundación, como el Bazar, las Jornadas, etc., son un motor de impulso para la mejora continua y la formación de los profesionales, que estamos en distintos sitios, pero que buscamos cosas muy parecidas. Todos los proyectos de la Fundación son un activo muy importante del sistema sanitario español y tenemos que mantenerlos e impulsarlos.
En este momento de crisis importante, me gustaría que las personas que trabajamos en esto desde hace tiempo fuésemos capaces de dar ese paso que se necesita. Somos nosotros los que tenemos que tener la valentía y el coraje de hacer los movimientos que el sistema necesita para mantenerse.
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Hay que cambiar el modelo de gestión para unificar el poder de gasto con la responsabilidad, es decir, dando responsabilidad de gestión a los que tienen la capacidad de gasto, que son los profesionales, y sometiendo esa capacidad de gestión a las decisiones presupuestarias

Los profesionales de la salud somos los más interesados en mantener nuestro sistema y nunca deberíamos ser un obstáculo para adaptarnos a la nueva realidad que se impone

Creo que la Fundación es el reflejo de lo que se puede construir con la ilusión y la fuerza de los profesionales interrelacionados. Todos los productos de la Fundación, como el Bazar, las Jornadas, etc., son un motor de impulso para la mejora continua y la formación de los profesionales, que estamos en distintos sitios, pero que buscamos cosas muy parecidas
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