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Antonio Alemany Director General de Atención Primaria. Servico Madrileño de Salud.
Referee de Publicaciones/ Bazar
¿Cuánto tiempo llevas?
Mis comienzos como médico en la asistencia fue en zona rural y posteriormente trabajé en un centro periurbano, donde fui Coordinador Médico durante cuatro años. De allí pasé a Coordinador de Equipos, en la gerencia del área 10 de atención primaria en Madrid. Estuve de Coordinador de Equipos en una gerencia de Madrid. Después fui Director Médico durante un período muy corto, porque en el año 96 me nombraron Gerente de Atención Primaria de Guadalajara, donde estuve hasta prácticamente un año después de que se produjeron las transferencias sanitarias, el 2003. Ese año volví a Madrid, primero de Gerente del Área 5 y luego del Área 1, donde estuve hasta julio de 2010. En 2010 pasé a ser Director General de Atención Primaria. Dos meses y medio después de este nombramiento, se publicó el Decreto de Nueva Estructura Directiva de Atención Primaria en Madrid, donde se establecía un Área Única Sanitaria, y se especifica que la figura del Gerente de dicha área recaería en la figura del Director General. Esto supuso un enorme reto, porque había que gestionar más de 260 centros de salud para aproximadamente unos seis millones de madrileños.
¿Qué ha sido lo mejor?
Lo mejor es el día a día, levantarme y tomar conciencia de que estoy desarrollando una labor de enorme responsabilidad, con la que estoy ayudando a mejorar el sistema sanitario madrileño en beneficio de la salud de los madrileños. Creo que es muy gratificante saber que haces cosas que benefician a los demás. Lo mejor es que mi trabajo me gusta, me encanta la gestión sanitaria y me gusta tomar decisiones que mejoran la atención primaria en la comunidad de Madrid. Si nos referimos a alguna época, los mejores años fueron los que estuve de Coordinador de un centro de salud, porque ahí podía compaginar mi relación directa en la consulta con los pacientes, que es para lo que realmente estudié la carrera de medicina, con las tareas de gestión.
¿Qué ha sido lo peor?
Lo peor es el momento económico que estamos viviendo. Desde el punto de vista de la gestión, esta crisis es un reto que coloca a los gestores sanitarios en una situación muy complicada. Viví la crisis de los 90, pero no fue nada parecido al momento actual, y esto nos obliga a intentar innovar en la gestión y a tomar decisiones muy meditadas, porque tienen un gran impacto en los agentes sociales. Además, me da la impresión de que todavía no hemos tocado fondo, por lo que nos toca seguir buscando soluciones innovadoras y valientes para atajar este momento que vivimos.
¿Cómo ves el futuro?
Creo que tenemos que ser optimistas, en el sentido de aprovechar la crisis actual para reforzar las estrategias de gestión más eficientes y modificar aquellas en las que el modelo se hace insostenible desde el punto de vista económico. No digo que haya que cambiar la calidad de los servicios que damos, que es muy alta, sino que tenemos que introducir algunas novedades e innovaciones en relación al gasto. Veo una sanidad mas integrada con los servicios sociales, en la que la tecnología, la telemedicina tendrá una presencia fundamental, el paciente un mayor protagonismo en el cuidado de su enfermedad y el profesional mas implicado en la gestión; en la que todas las instituciones, organismos y personas que forman parte del escenario del ámbito socio sanitario deberán aliarse compartiendo objetivos. Esta crisis no se arregla con soluciones parceladas de una parte de los que formamos el entramado del Sistema sanitario. Creo que es el momento de tomar decisiones valientes y consensuadas, poniéndonos de acuerdo todas las partes. De esta manera, puede ser que el futuro salga fortalecido y nuestros pacientes sigan sintiendo que tienen un servicio sanitario de los mejores del mundo. Hemos conseguido un nivel altísimo de calidad en nuestra sanidad y eso es lo que no tenemos que perder, pero tenemos que tomar decisiones valientes; hay todavía mucho potencial de ahorro y eso es lo que hay que modificar del modelo, aquello que nos está llevando a que sea insostenible.
Eres referee del Bazar y de la revista de la Fundación Signo. ¿Qué crees que pueden aportar estas dos herramientas? ¿Cuál debe ser el papel del referí?
Creo que la revista nació con la voluntad de ayudar a los gestores en la toma de decisiones eficientes y pienso que no debe traicionar esa voluntad. Por tanto, tiene que continuar en esa línea. Me agrada mucho que cada vez se incluyan más artículos relacionados con la atención primaria, porque antes la revista tenía mucha trayectoria hospitalaria. El referee tiene que ser el ojo que vela porque los artículos de la revista tengan la fiabilidad que la revista se merece. Es un papel difícil, por la responsabilidad que tiene a la hora de validar o evaluar un artículo. El hecho de saber que hay otros compañeros evaluando, da seguridad de que la decisión va a ser consensuada. Creo que es un papel necesario a la hora de seleccionar la calidad de los artículos.
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Veo una sanidad más integrada con los servicios sociales, en la que la tecnología, la telemedicina tendrá una presencia fundamental, el paciente un mayor protagonismo en el cuidado de su enfermedad y el profesional mas implicado en la gestión; en la que todas las instituciones, organismos y personas que forman parte del escenario del ámbito socio sanitario deberán aliarse compartiendo objetivos

Hemos conseguido un nivel altísimo de calidad en nuestra sanidad y eso es lo que no tenemos que perder, pero tenemos que tomar decisiones valientes y modificar aquellos aspectos del modelo sanitario que nos están llevando a que sea insostenible

El referee tiene que ser el ojo que vela porque los artículos de la revista tengan la fiabilidad que la revista se merece. Es un papel difícil, por la responsabilidad que tiene a la hora de validar o evaluar un artículo. El hecho de saber que hay otros compañeros evaluando, da seguridad de que la decisión va a ser consensuada. Creo que es un papel necesario a la hora de seleccionar la calidad de los artículos
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