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Carles Ricci Gerente. Policlínica Miramar
COMITÉ EDITORIAL DEL BAZAR
¿Cual ha sido tu trayectoria profesional ?
Empecé trabajando en el Servicio Balear de Salud en el año 93, cuando se montó el servicio. Empecé de economista allí y luego pasé a trabajar como responsable económico en los hospitales que el Servicio Balear de Salud empezaba a gestionar. Más adelante pase a trabajar en la Dirección económica del Hospital de Son Dureta, y así fue como di el salto al Insalud, donde tuve la ocasión de aprender de personas con mucha experiencia. Más tarde tuve la oportunidad de ser nombrado Gerente en la Fundación Hospital de Manacor, que fue la primera Fundación del Insalud que tuvimos en España, un año antes que apareciera la de Alcorcón. Allí empecé a conocer los nuevos modelos de gestión. También he tenido la suerte de trabajar en Galicia, en el Instituto Gallego de Medicina Técnica, como Director de la Consultoría que se había creado para realizar la asesoría de las compras y la gestión del alto equipamiento hospitalario. Además, el Instituto Gallego gestionaba servicios de especial complejidad, como radioterapia, cirugía cardiaca o medicina nuclear. Allí también tuve la oportunidad de conocer la sanidad gallega y de trabajar con gente con altos conocimientos en equipamiento hospitalario. Volví a Baleares para dirigir el Hospital Son Dureta, donde estuve unos años. Luego estuve en la Gerencia del Hospital Son Llàtzer, que es también una Fundación, especialmente potente en todo lo que es el área de informatización y de gestión de la información con nuevas tecnologías. Ahora estoy de Gerente en la Policlínica Miramar, que es un hospital privado grande y con mucha tradición en las Islas Baleares y formamos parte del grupo de implantación nacional Recoletas.
¿Qué ha sido lo mejor?
Me lo he pasado muy bien siempre en los hospitales y he tenido la suerte de ir cambiando de sitio cada tres o cuatro años. Esto me ha permitido conocer a mucha gente distinta y hospitales distintos, desde hospitales tradicionales grandes y pequeños, hospitales privados, hospitales con diferentes formas de gestión, etc. De lo que más contento estoy es que he tenido la suerte de aprender y disfrutar de trabajar con mucha gente de gran valía.
¿Qué ha sido lo peor?
En mi experiencia, sobre todo en el sistema público, creo que lo peor es que a veces desde la dirección se tiene la sensación de una cierta impotencia. Sabemos lo que hay que hacer pero las circunstancias, a veces políticas, a veces de rigidez administrativa, legal u organizativa, no nos permiten actuar de la forma que consideramos más correcta para los beneficios de los pacientes a los que atendemos. Muchas veces es el corto plazo el que rige todas las decisiones estratégicas que se toman en los hospitales. Además, a veces en los hospitales no se valoran exactamente los trabajos de las personas o sus resultados, sino que a veces influyen variables políticas o de presiones de distintos intereses para que la valoración de un equipo directivo sea una u otra.
¿Cómo ves el futuro?
Hoy en día el nivel de nuestra oferta sanitaria es muy alto. Tanto pública como privada. Creo que tenemos unos hospitales públicos que dan una oferta asistencial muy buena, tanto en términos de conocimientos como de infraestructuras, y unos hospitales privados con un altísimo nivel asistencial y de trato, que no se tiene en casi ningún otro país. Tenemos unos niveles asistenciales y de calidad excelentes, aunque también pienso que va a ser difícil mantenerlos.
Tenemos una situación extraordinariamente competitiva a todos los niveles. Los hospitales públicos tienen un problema muy importante, porque todas las nuevas formas de gestión no han solucionado los problemas de desmotivación e ineficiencia de que adolecen muchos hospitales públicos. Además hay una situación financiera muy complicada para los hospitales públicos, donde los gastos son cada vez mayores, la influencia política hace que la demanda de los productos hospitalarios de calidad sea cada vez mayor y la dificultad para pagar esto es muy alta. Además, a pesar de el gran gasto que esta realizando la sanidad pública, no se está consiguiendo que sus profesionales estén motivados, ni implicados, y ni siquiera contentos. En el sector privado la crisis afecta también de forma importante y hay mucha competencia. En este sector sí se trabaja con mucha eficacia, pero los recursos son escasos; lo que se puede permitir el paciente o las aseguradoras es cada vez menor y, por tanto, por menos dinero hay que intentar hacerlo mejor que los demás. También es una situación muy complicada.
Has sido unos de los organizadores de las últimas jornadas que la Fundación Signo celebró en Palma de Mallorca con muchísimo éxito. ¿Recuerdas alguna anécdota que se pueda resaltar de esas jornadas?
Creo que las jornadas nos gustaron mucho a los que estuvimos allí y a los que nos implicamos en la organización. Lo que me pareció más destacable es que conseguimos hacer unas jornadas que científicamente fueron muy interesantes y las salas estuvieron llenas, desde la primera hasta la última. Me impresionó que la gente se quedara hasta el final, a pesar de ser en Mallorca y en junio. Las jornadas fueron un éxito y para mí fue muy satisfactorio trabajar para la Fundación, por la que me sentí muy arropado. Lo más novedoso para mí es que tuve un trabajo intenso para organizar estas jornadas durante dos años. Lo más complicado quizás fue la organización de las tres mesas de consejeros, durante las dos últimas semanas; esto me dio más problemas que todo el montaje de las jornadas.
Ahora mismo formas parte de la nueva línea Bazar de la web. Como parte del equipo que lidera esa línea de la Fundación, ¿qué me puedes decir del Bazar?
Creo que es una de las cosas más interesantes de la Fundación. Esta línea ya existía en las jornadas, pero decidimos darle una vuelta y convertirla en una base de datos en la red, para que cualquier persona del sistema sanitario pueda contar con documentación que se maneja en un hospital. Por tanto, es un sitio donde cualquier persona que se dedique a la sanidad en nuestro país pueda encontrar ejemplos de cómo otros están haciendo las cosas. Es la filosofía de aprender de los otros. Creo que es una herramienta importantísima para el sector, aunque todavía es poco conocida. Sin embargo, el Bazar ya cuenta con mucha documentación. Dentro de los productos que ofrece la Fundación, creo que en un futuro va a ser uno de los más valorados.
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Hay una situación financiera muy complicada para los hospitales públicos, donde los gastos son cada vez mayores, la influencia política hace que la demanda de los productos hospitalarios de calidad sea cada vez mayor y la dificultad para pagar esto es muy alta

Muchas veces es el corto plazo el que rige todas las decisiones estratégicas que se toman en los hospitales. Además, a veces en los hospitales no se valoran exactamente los trabajos de las personas o sus resultados, sino que a veces influyen variables políticas o de presiones de distintos intereses para que la valoración de un equipo directivo sea una u otra

El Bazar es un sitio donde cualquier persona que se dedique a la sanidad en nuestro país pueda encontrar ejemplos de cómo otros están haciendo las cosas. Es la filosofía de aprender de los otros. Creo que es una herramienta importantísima para el sector, aunque todavía es poco conocida. Sin embargo, el Bazar ya cuenta con mucha documentación. Dentro de los productos que ofrece la Fundación, creo que en un futuro va a ser uno de los más valorados.
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