Carlos Marcos Suárez
|
Carlos Marcos Suárez Director General de Hospital del Noreste SA ¿Cuánto tiempo llevas? Me incorporo al proyecto “Hospital del Henares” en julio de 2008, un poquito después de que abriera el hospital en febrero del mismo año. Un cambio importante en mi trayectoria, ya que durante los cinco años anteriores mi carrera había girado en torno al mundo de la consultoría, siempre relacionado con el mundo de la sanidad, mi incorporación al ámbito de gestión hospitalaria fue un reto que asumí con mucha ilusión y que no me ha decepcionado. Es un mundo muy complejo que te permite conocer y aprender continuamente. Actualmente ocupo el cargo de Director General de Hospital del Noreste SA, Sociedad Concesionaria del Hospital Universitario del Henares, hospital puesto en marcha en 2008, dentro del plan de infraestructuras sanitarias de la Comunidad de Madrid. Se trata de una infraestructura gestionada mediante el sistema de concesión de obra pública, que abarca la gestión de la infraestructura, los equipamientos básicos y los servicios no sanitarios. En conjunto, en la rama sanitaria/hospitalaria he trabajado desde 2004; siempre vinculado a la gestión de infraestructuras. ¿Qué ha sido lo mejor? Por mi edad, tengo 34 años, mi experiencia no es demasiado dilatada en el tiempo, no obstante, los modelos de concesión hospitalaria en España son relativamente nuevos. Lo mejor ha sido precisamente eso, involucrarme en un proyecto desde su inicio, poder participar desde la concepción de un proyecto “en papel” hasta la gestión del mismo en el día a día. Desde el mundo de la consultoría, he podido participar en la redacción de planes funciones, planes de equipamiento, redacción de los pliegos y licitación, hasta la puesta en marcha real del hospital, incorporándome posteriormente a la gestión operativa del proyecto en su etapa de explotación. Pocas veces tienes la oportunidad de ver un proyecto completo, desde los diferentes ámbitos, lo que te permite tener una visión de conjunto, con sus pros y sus contras, cómo no. ¿Qué ha sido lo peor? Este es un modelo muy cuestionado, lo que hace que en muchas ocasiones sea criticado desde uno u otro lado, sin entrar a valorarlo objetivamente. Se podría aportar mucho más valor a esto si intentamos evaluarlo, criticarlo y adaptarlo a lo que realmente necesite la asistencia sanitaria en cada momento. Si este modelo es un éxito o no, dependerá de si es capaz de coger lo mejor de ambos sectores, el público y el privado. Creo que plantea muchas posibilidades de cara al futuro y que realmente es una opción a tener en cuenta. ¿Cómo ves el futuro? Depende del día. Hay momentos en los que soy muy positivo y pienso que esta situación tiene que mejorar, tenemos la capacidad y el empuje, y otros en los que pienso que como no empecemos a hacer las cosas de otra manera, no conseguiremos despegar. Personalmente, la gestión sanitaria me ha sorprendido positivamente, soy economista y no me había planteado trabajar en un hospital cuando estudiaba, siempre piensas en una empresa de tipo industrial o financiero. Este sector es muy complejo y exige conocer y ponerte al día de cosas muy dispares. Lo mismo estoy evaluando los resultados del parking y a la hora estoy liado con el sistema de control de instalaciones o la nueva normativa contable. Eso me gusta. En lo que a gestión de infraestructuras públicas se refiere, creo que el futuro pasa por la integración de estos modelos a las necesidades de cada momento, introducir esa variable de adaptación. La gestión de una infraestructura de esta complejidad no puede proyectarse como “foto fija” a largo plazo, la rigidez de las concesiones tradicionales no parece que pueda ser aplicable. Siempre se dice que un hospital es la infraestructura más compleja que existe. Por ello, los gestores públicos y privados debemos ser capaces de avanzar en un desarrollo que resuelva problemas y posibilite que infraestructura y servicios respondan a las necesidades que la asistencia sanitaria en este caso, que es el objetivo último de ambos, se apoye en una organización que responda en cada momento a sus necesidades. ¿Qué opinas desde tu experiencia del modelo PFI, la financiación público-privada, y cómo lo ves en un futuro? Hasta ahora, la experiencia ha sido positiva. Se ha visto que es posible trabajar conjuntamente. Teniendo cada parte su ámbito de gestión delimitada, compartimos objetivos comunes. Mantener una buena comunicación y coordinación, son aspectos indispensables en la gestión. Tanto la Administración, a través de la Empresa Pública que gestiona el Hospital, como la Empresa privada, estamos viendo día a día que podemos dar respuesta a los retos que se plantean. Creo que queda mucho por hacer, en este ámbito y en otros muchos relacionados con la gestión de infraestructuras. Este modelo no debe verse como un sistema adoptado por la situación económica actual, sino como un sistema a futuro, que sea capaz de integrar público y privado. Seguramente veamos en el futuro su aplicación en ámbitos muy diversos de gestión de infraestructuras, con la experiencia adquirida tanto por las Administraciones Públicas como por las empresas. |
“Hay momentos en los que soy muy positivo y pienso que esta situación tiene que mejorar, tenemos la capacidad y el empuje, y otros en los que pienso que como no empecemos a hacer las cosas de otra manera, no conseguiremos despegar” “Si este modelo es un éxito o no, dependerá de si es capaz de coger lo mejor de ambos sectores, el público y el privado” |
Últimas entradas
-
Cristina Enjuanes GrauAbr 21, 2025
-
Luis Alegre LatorreDic 26, 2023
-
Julián Pérez-VillacastínNov 27, 2023


