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Charo Cardenal Unidad de Comunicación. Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín
Referee de Publicaciones/ Bazar
¿Cuánto tiempo llevas?
Estudié periodismo en Madrid en la Universidad Complutense, y mientras hice prácticas en el periódico La Provincia, aquí en Gran Canaria. Al finalizar trabajé tres años en el periódico Canarias 7 y después en otros medios. A partir de un cierto momento, dejé esta parte del periodismo y empecé a trabajar en una empresa de comunicación, donde estuve llevando el gabinete de prensa del Servicio Canario de Salud durante dos años. En 1999 presenté un proyecto para crear una unidad de comunicación en el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, que se había inaugurado hacía apenas un mes. Lo aceptaron y así empecé. Ya llevo 12 años en el hospital, primero estuve nueve en la unidad de comunicación, después unos tres en el servicio de calidad y el año pasado volví a la unidad de comunicación.
¿Qué ha sido lo mejor?
Lo mejor ha sido el aprendizaje, porque pasé de trabajar en una empresa donde otras personas tomaban las decisiones a estar aquí sola y tenerlas que tomar yo. Eso ha sido por un lado como estar al borde del abismo, por tener que tomar la responsabilidad, pero por otro ha sido muy bueno, porque me ha hecho crecer profesional y personalmente. Además de ese constante aprendizaje, lo que más me satisface es el contacto cotidiano con las personas, con mis compañeros de trabajo. Me gusta que cuando hago una propuesta, dé sus frutos, que la gente participe en los proyectos que pongo en marcha y que también tengan sentido para ellas. Son estas pequeñas cosas del día a día las que hacen que me den ganas de venir a trabajar.
¿Qué ha sido lo peor?
No hablaría de lo peor, sino de dificultades, sobre todo a las que tuve que enfrentarme en los inicios del hospital. Hay que tener en cuenta la historia de este centro, que vino a sustituir al Hospital del Pino y fue una estrella mediática antes de existir. Durante el primer año estuvo constantemente en el punto de mira de los ciudadanos, los políticos, los medios… Todo esto, unido a que era la primera vez que trabajaba sola, hizo que fuera una época de muchas dudas y de tener que tomar decisiones sobre la marcha, pero también fue una etapa de mucha creatividad. Los momentos difíciles son los que te enseñan a caminar. En el año 2001 hubo una huelga de médicos en Canarias que duró un año y también fue, desde el punto de vista de la comunicación, una situación difícil de gestionar. Luego están los accidentes, los dramas personales. Hay que estar ahí para afrontar la parte de la comunicación en esas situaciones difíciles.
¿Cómo ves el futuro?
Creo que las personas que estamos gestionando la comunicación en las instituciones sanitarias tenemos que hacer un proceso de adaptación a las nuevas tecnologías y a las nuevas formas de comunicarse que ahora mismo están marcha. En buena medidad seguimos haciendo un periodismo y una comunicación del siglo XX y estamos en el siglo XXI. Las redes sociales están ahí y nosotros no nos hemos adaptado o estamos en proceso, pero desde el temor, la ignorancia y la falta de información y de formación. Para las instituciones sanitarias públicas, las redes sociales son aún un terreno bastante pantanoso, pero creo que se pueden llevar a cabo muchas iniciativas interesantes si se gestionan adecuadamente.
Eres referí tanto del Bazar como de la revista de la Fundación Signo. ¿Qué crees que pueden aportar estas dos herramientas y cuál debe ser el papel del referí?
Creo que la principal aportación de estas herramientas es poner el conocimiento al alcance de todos, que también tiene que ver con lo que hablaba de las nuevas tecnologías y de las nuevas herramientas de comunicación. Cuando quiero profundizar en algún tema, voy al Bazar a buscar, lo uso como una profesional más de la gestión que busca documentación e información. Es muy importante compartir los conocimientos, porque en esta época globalizada casi todo está al alcance de todos. Esto además proporciona otro tipo de relaciones, porque si lo que leo me interesa mucho, seguramente me pondré en contacto con la persona que lo hizo. El papel del referí es importante, porque no todo vale, hay que darle un nivel y unos mínimos a las cosas que publica la Fundación, porque en eso va su prestigio.
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Las personas que estamos gestionando la comunicación en las instituciones sanitarias tenemos que hacer un proceso de adaptación a las nuevas tecnologías y a las nuevas formas de comunicarse que ahora mismo están marcha

Para las instituciones sanitarias públicas, las redes sociales son aún un terreno bastante pantanoso, pero creo que se pueden llevar a cabo muchas iniciativas interesantes si se gestionan adecuadamente.

Es muy importante compartir los conocimientos, porque en esta época globalizada casi todo está al alcance de todos.
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