Ignacio Ayerdi
|
Ignacio Ayerdi Salazar Director General de Philips Cuidados de la Salud Patrono de La Fundación Signo
¿Cuánto tiempo llevas? Mi trayectoria profesional está ligada a la tecnología sanitaria y a Philips, porque llevo toda mi carrera profesional, desde el año 73 cuando terminé Ingeniería Superior de Telecomunicaciones, trabajando en este campo y en esta compañía. Durante mi primera década profesional, trabajé en el área Técnico/Comercial en diferentes productos de tecnología médica: Monitorización de Críticos, Radioterapia y Diagnóstico por Imagen (Ultrasonidos y Medicina Nuclear). Del año 83 al 87, estuve trabajando en Holanda, también en Philips Cuidado de la Salud, pero allí estuve un tiempo en el área de Formación, como profesor en algunas áreas de tecnología médica. La segunda parte de mi estancia, me enfoqué en el área de gestión, colaborando con los países del Sur de Europa. En el 87, volví a España y me ocupé de la Dirección Comercial de Philips Sistemas Médicos, hasta el año 95. En el 95, pasé a la Dirección General de España y Portugal de la actividad de Philips dedicada a la Salud. Desde mayo de este año, combino esa función con la Presidencia de Philips en España y Portugal. ¿Qué ha sido lo mejor? Mi experiencia profesional ha sido muy gratificante: por un lado, he tenido el privilegio de asistir en directo a la incorporación de todo un arsenal de nuevas tecnologías de imagen como la ECO, el TAC, la RM, la Radiología Intervencionista, la PET, la Digitalización de los departamentos de Imagen que han jugado un papel fundamental en la práctica médica y, por otro lado, el trabajar en una empresa multinacional me ha permitido una exposición a otros países y culturas que es enormemente enriquecedor. Además, este trabajo me ha permitido conocer a gente muy interesante, tanto en el área clínica, fundamentalmente Radiólogos y Cardiólogos, como en el campo de la Gestión Sanitaria. Estoy muy orgulloso del acuerdo que alcanzamos con el CNIC (Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares) para ser su socio tecnológico durante 10 años; ello nos va a permitir establecer el Centro más avanzado del mundo en Imagen Cardíaca y, al mismo tiempo, incorporar a nuestro país al campo de la innovación con mayúsculas en tecnología sanitaria. A un nivel más personal, para mí fue muy gratificante que el año pasado la Sociedad Española de Radiología me hiciera miembro honorario. ¿Qué ha sido lo peor? Prima mucho más lo positivo, pero si tuviera que señalar algo negativo, diría que todavía no se termina de ver a la industria de la tecnología sanitaria como un socio estratégico por todos los agentes del sistema nacional de salud. Aunque hay excepciones, mucha gente nos ve como simples proveedores y creo que eso es limitar nuestra función en la mejora del sistema. ¿Cómo ves el futuro? Como soy un hombre optimista, predomina en mi visión la parte positiva. Veo un futuro apasionante desde el punto de vista de la tecnología sanitaria, a pesar de los grandes avances en las dos últimas décadas, estamos ante cambios aún más trascendentes. La Innovación tendrá que ser sostenible y se extenderá al ámbito extra hospitalario permitiendo el control ubicuo de los pacientes en el domicilio, en su trabajo o en su ocio. No se me escapa que estamos en una crisis económica importante, que afecta de lleno a la sanidad y que nos traerá un par de años difíciles. La parte buena de la crisis es que hay una serie de mensajes que se venían dando sobre la necesidad de cambiar la sanidad y ahora es imprescindible hacerlo. Como patrono de la Fundación Signo, ¿cómo ves a la Fundación y cómo está siendo su experiencia? Soy patrono desde el 2003 y para mí ha sido una experiencia interesantísima. Previamente, había interactuado mucho con el mundo de los clínicos, porque son los consumidores de tecnología, pero había contactado menos con el mundo de los gestores. En Signo, he tenido la oportunidad de trabajar con patronos que predominantemente vienen del mundo de la gestión; he conocido su opinión y he valorado su profesionalidad y su compromiso con la mejora de la sanidad. Por eso, ha sido una experiencia muy positiva; he encontrado gente muy interesante, que escucha a pesar de conocer muy bien el sistema sanitario, y he aprendido mucho. Creo que la Fundación Signo no tiene el reconocimiento que se merece y quizás tengamos algo de culpa los propios patronos. Pienso que ahora mismo la Fundación está en un momento de redefinición. La Fundación es un grupo donde hay mucho conocimiento, es un punto de encuentro para el debate y el diálogo muy importante, pero debería jugar un papel más importante en el cambio estratégico que necesita la sanidad ahora mismo. Una de las dificultades que tiene la Fundación es la baja financiación que tiene. Creo que la Fundación tendría que recibir una financiación basal, que debería dar el Estado, porque es una organización sin ánimo de lucro, que se completaría con los ingresos de las actividades que hace la Fundación Signo. Eso le permitiría tener una estructura estable, y facilitaría que la Fundación se convierta en ese centro de pensamiento que tanto necesita el sistema nacional de salud. |
“Si tuviera que señalar algo negativo, diría que todavía no se termina de ver a la industria de la tecnología sanitaria como un socio estratégico por todos los agentes del sistema nacional de salud”
“Desde el punto de vista tecnológico, veo un futuro apasionante, pero no se me escapa que estamos en una crisis económica importante, que afecta de lleno a la sanidad y que nos traerá un par de años difíciles, donde habrá que transformar y redefinir cómo se hace la sanidad en este país”
"La Fundación Signo es un grupo donde hay mucho conocimiento, ocupa un espacio de debate y diálogo; debería consolidarse como un Centro de Pensamiento (think tank) reconocido en el área sanitaria y jugar un papel más importante en el cambio estratégico que actualmente necesita la sanidad española”
|
Últimas entradas
-
Cristina Enjuanes GrauAbr 21, 2025
-
Luis Alegre LatorreDic 26, 2023
-
Julián Pérez-VillacastínNov 27, 2023

