|
Javier Barreiro Director. ROCHE Diagnostic
Patrono de La Fundación Signo
¿Cuánto tiempo llevas?
Trabajo en el sector de diagnóstico in vitro desde hace veintisiete años. Empecé en Boheringer Mannheim que fue absorbida por Roche hace 12 años. He ocupado diferentes puestos durante todo este tiempo profesional: delegado, product manager de bioquímica, jefe nacional de ventas, director comercial y ahora director de diagnóstico centralizado. En todos estos puestos he tenido la suerte de encontrar compañeros con los que aprender y jefes que me han permitido tener iniciativas. Siempre me ha animado el sentimiento de hacer cosas útiles para los clientes y para la empresa. Hoy sigo manteniendo este espíritu de tener iniciativas y sentirme útil.
¿Qué ha sido lo mejor?
Destacaría los inicios, porque siempre los comienzos son donde todo es más nuevo y tienes más cosas que aprender. Tuve la suerte de empezar como Product Manager de Bioquímica con los inicios de la automatización, con los primeros analizadores multi-canales selectivos. Había que aprender con los clientes a manejar los instrumentos y los primeros Sistemas de Información de Laboratorio. En esa época había que adaptar técnicas que hasta la fecha se hacían en muchos casos de forma manual, solucionar problemas que iban apareciendo en estos novedosos analizadores y saber adaptar el laboratorio a sus necesidades de informatización. Todavía guardo una entrañable amistad con los clientes de las primeras instalaciones. Otro momento importante fue la introducción de la robotización de la preanalítica, la cual supuso un gran cambio en la organización de los laboratorios con la formación de los core-labs. Fuimos la empresa pionera en España y gracias al equipo que formamos con compañeros de la empresa logramos un importante éxito. Ahora también vivimos un momento destacable, un nuevo cambio gracias a los avances tecnológicos que está habiendo en el campo de la biología molecular y en la gestión del conocimiento con sistemas informáticos y que van a permitir hacer una medicina personalizada, con terapias más adecuadas y evitando efectos adversos. Esto va a hacer que el laboratorio clínico tenga mucho más protagonismo en el proceso del paciente. El uso en rutina de la secuenciación, arrays, PCR’s, Bioinformática, etc…, van a permitir a los profesionales del laboratorio colaborar más con los clínicos y recomendar terapias en función de biomarcadores, fenotipos, predisposición genética, etc. y que mejorarán la vida del paciente. Además hay una necesidad de demostrar que todas estas tecnologías son coste efectivas y aportan a la sostenibilidad del sistema. Es un momento apasionante y un reto: la introducción de nuevas tecnologías en un momento de crisis, demostrar que la medicina presonalizada mediante la información y gestión del conocimiento que aporta el laboratorio ayudan al proceso del paciente y a la sostenibilidad del sistema. Durante todos estos itos que he señalado, siempre ha habido un salto tecnológico, que son los que nos obligan a los cambios organizativos y de conocimiento, y siempre he tenido personas: clientes y compañeros de trabajo con los que he podido aprender y con algunos incluso amistad personal.
¿Qué ha sido lo peor?
Ha habido algunos momentos difíciles, pero la memoria es selectiva y ya no me acuerdo mucho. A nivel personal, ha habido errores que he cometido y de los que he aprendido y pedido humildes disculpas, aunque me preocupa haber cometido errores de los que no soy consciente y no me hayan permitido corregir. También el tiempo no dedicado a la familia con muchas ausencias de casa. A nivel profesional, quizás lo peor es el sentido de responsabilidad para alcanzar los objetivos, ya que el no conseguirlos pone en compromiso el futuro de la empresa. Hasta ahora hemos ido cumpliendo, pero viene un futuro incierto, donde prima que el laboratorio sea un commodity mas que un valor añadido de información del proceso del paciente.
¿Cómo ves el futuro?
Es difícil predecir el futuro, pero hay que avanzar en conocimiento e intentar que sea mejor que el presente. Estoy ilusionado con el reto que se avecina. Estamos en crisis: se tienen que tomar probablemente algunas medidas estructurales, que son necesarias, y hay que hacer contención de costes. Al mismo tiempo, veo una gran evolución tecnológica y de conocimiento que el laboratorio clínico va a poder aportar a la mejora del proceso del paciente. Creo que el laboratorio Clínico se moverá entre el laboratorio de producción, con economía de escala y a demanda mínima, que hace rutina y urgencias a un coste y calidad aceptable y con tiempos de respuesta adecuados a la necesidad clínica con el objetivo reactivo de abaratar costes, y el laboratorio que además de lo anterior será proactivo aportando valor al proceso clínico, mediante el uso de algoritmos y guias clínicas y los avances en genética, genómica, proteómica, etc. Que permitirán la reducción de estancias, costes de terapias, evitar complicaciones como reacciones adversas y mejorando el proceso del paciente. Hay que demostrar con números que este nuevo laboratorio que se va a imponer es coste efectivo: un laboratorio inter-hospitalario, integrado en un área de salud, que será más eficiente y efectivo. Creo que aún pasando momentos difíciles, el sentido común impondrá aquello que sea efectivo y que las nuevas tecnologías especialmente en biología molecular van a permitir.
Colaboras con la Fundación Signo desde hace muchos años. ¿Cómo ves a la Fundación Signo?
Para mí es un honor que me llamaran para ser patrono fundador de Signo y que hayan considerado que puedo ser útil. La Fundación Signo en su momento fue un paradigma con la contabilidad analítica y ahora está evolucionando a los nuevos requerimientos, como la sostenibilidad del sistema. La Fundación no para de tener iniciativas con muchas actividades en estos últimos años. Es extraordinaria la labor que desempeña y admiro el trabajo abnegado de algunos de sus miembros.
¿Qué te parece la iniciativa que hemos puesto en marcha sobre las encuestas?
Me parece bien, porque se están intentando mejorar muchos aspectos en la Fundación. Es fundamental saber qué opinan las personas que consultan la web y conocer las necesidades que hay.
|

Creo que el laboratorio se debatirá entre el laboratorio de producción, con economía de escala y a demanda mínima, que hace rutina y urgencias a un coste y calidad aceptable, y el que además es proactivo aportando valor al proceso del paciente con el uso de las nuevas tecnologías y que siendo más coste-efectivo permitirán la sostenibilidad del sistema sanitario

Ahora vivimos un momento destacable, con todos los avances tecnológicos que está habiendo, especialmente en el campo de la biología molecular, que van a permitir hacer una medicina personalizada con terapias más adecuadas y evitando efectos adversos

La Fundación Signo en su momento fue un paradigma con la contabilidad analítica y ahora está evolucionando a los nuevos requerimientos, como la sostenibilidad del sistema
|