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Jordi Colomer
Patrono de la Fundación 1999 - 2007
¿Cuánto tiempo llevas?
Mi trayectoria profesional se puede resumir en que me especialicé en Cirugía General y posteriormente tuve la oportunidad de llevar la gestión de distintos hospitales. Primero en el Hospital de Viladecans, donde instauramos la Cirugía Sin Ingreso que posteriormente se ha extendido al resto del país. Después estuve en el Hospital de Mataró, donde se hizo la primera reconversión en Cataluña en el año 92, lo que significó la fusión de dos hospitales, uno municipal y otro privado, que permitió la construcción del nuevo Hospital en Mataró que funciona en la actualidad. Posteriormente estuve en el Hospital Universitario de Vall de Hebron, donde se hizo una reestructuración en su organización con la implicación de los equipos directivos y con la consecución de distintos proyectos (Plan estratégico de Investigación y la construcción del nuevo edificio, desubicación del almacen y lógistica con desarrollo de la AIE logaritme, Heliopuerto, Escuela de Enfermería, plan de reformes de sus estructuras….. Luego estuve en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau , con el reto de equilibrar su presupuesto, regularizar sus deudas con la tesorería de la seguridad social y continuar las obras del nuevo edificio . No sin dificultades se consiguieron alcanzar los objetivos. En la actualidad comparto el ejercicio de mi especialidad con la formación en gestión clínica y sanitaria.
¿Qué ha sido lo mejor?
Lo mejor ha sido la oportunidad que he tenido para poder conocer muchas personas. Ha sido muy gratificante tener la posibilidad de trabajar en hospitales, y me ha encantado tener la responsabilidad de poder mejorar los resultados clínicos y con los recursos adecuados. Todo lo que sea contactar, dialogar, discrepar, etc., con personas te enriquece personalmente.
¿Qué ha sido lo peor?
Lo peor ha sido ir asimilando que cuando tomas decisiones que no son del agrado de muchos tienes problemas, porque los enemigos son incansables., en contraposición a aquellos que son favorecidos con el cambio. Esto es consustancial cuando gestionas cambios, que es en lo que considero me he especializado de alguna manera.
¿Cómo ves el futuro?
Soy una persona con un optimismo racional, porque tampoco creo que haya que ser optimista sin más, sino que hay que tener argumentos. Pienso que la crisis, aunque ésta parece que estará con nosotros durante bastante tiempo, tiene que servir para poner en orden muchas cosas del sistema. No soy apocalíptico, pero la crisis sin embargo no sólo es económica, sino social y también política. En este sentido, el sistema sanitario se resiente del desarrollo del estado autonómico y del papel del estado, que considero debería ser más rector y regulador que productor (tanto a nivel central como autonómico). Me gustaría en el futuro una sociedad más equilibrada con un papel más relevante de entidades sin ánimo de lucro en el sistema sanitario. En momentos tan difíciles es cuando la imaginación aflora y hay que asumir que las cosas no son iguales, porque el ser humano es capaz de adaptarse. Nos costará más o menos, pero saldremos adelante.
Como patrono que fue de la Fundación Signo, ¿cómo fue su experiencia y cómo ve actualmente a la Fundación Signo?
La Fundación Signo sigue manteniendo su espíritu inquieto y eso hace falta. Por mi parte, soy una persona crítica y en la Fundación siempre he encontrado la oportunidad de poder expresar mi forma de pensar, distinta a lo establecido. Creo que en España en general confundimos la crítica con otras cosas y hay que ver que pensar distinto no es ir contra nadie, sino defender lo que tú crees. Por eso, en nuestro país no hay muchos espacios en los que puedas expresarte sin necesidad de sentirte un incomprendido; la Fundación ha tenido ese papel para mí. La Fundación está en un proceso de reflexión, porque a todos nos preocupa el sistema sanitario porque queremos mejorarlo. En el último año se han hecho muchos informes y creo que ahora tenemos que pasar a la acción. Tenemos que darnos cuenta de que el crecimiento no es el mismo de antes y, por tanto, tenemos que ajustar nuestro sistema a nuestras posibilidades. Lo primero es evitar lo fútil, inútil y perverso. Hay que ser concientes de que cuando nos dan recursos no preguntamos, pero cuando empiezan a cuestionarnos lo que pedimos entonces preguntamos. Ahora hay que saber explicar muy bien todas las cosas y yo pediría a todos los políticos que explicaran la situación actual sin complejos y explicarnos hacia donde vamos. Lo necesitamos.
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“En momentos tan difíciles es cuando la imaginación aflora y hay que asumir que las cosas no son iguales, porque el ser humano es capaz de adaptarse”.

“Tenemos que darnos cuenta de que el crecimiento no es el mismo de antes y, por tanto, tenemos que ajustar nuestro sistema a nuestras posibilidades”.
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