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Jorge Freixinet Jefe de Servicio de Cirugía Torácica. Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
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¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Soy cirujano torácico de formación y soy jefe del servicio de Cirugía Torácica del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y catedrático de Cirugía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Me formé como médico en la Universidad de Barcelona; empecé los estudios en el año 1975 y, cuando acabé, hice la especialidad de Cirugía Torácica por el sistema MIR. Al mismo tiempo, ya tenía inquietudes al margen de la medicina e hice también una licenciatura en Derecho, que finalicé en el año 1986. También me interesó la gestión y me diplomé en Gestión Hospitalaria por ESADE de Barcelona en 1988. En 1989, me trasladé a las Palmas de Gran Canaria y empecé a trabajar como cirujano torácico. Estuve de médico adjunto hasta el año 1992, cuando fui nombrado jefe de la unidad hasta el día de hoy. Siempre me ha inquietado la gestión y siempre he colaborado con las sucesivas direcciones que hemos tenido. He podido aplicar aquí los conocimientos que adquirí en gestión hospitalaria, aunque no he ocupado puestos de responsabilidad en el hospital; me los han ofrecido, pero no los he ocupado, porque estaba en otras tareas en ese momento. También ejercí durante un pequeño período en la atención primaria. Incluso estuve, antes de empezar la especialidad, practicando la medicina rural. En cuanto a la universidad, me incorporé a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en 1990. Previamente, había tenido mi labor de profesor colaborador en la Universidad de Barcelona, pero en 1990 me convertí aquí en profesor asociado. En 2002, aprobé la oposición para profesor titular de cirugía y lo he sido hasta el 2010, cuando gané la cátedra de cirugía en dicha universidad. He ocupado también el puesto de Vicedecano de la titulación de Medicina desde el 2002 hasta el 2009. Desde 2010, soy jefe del departamento de Ciencias Médicas y Quirúrgicas de esta universidad; ahí sí tengo que aplicar conceptos de gestión, pues los departamentos míos hacen un gran cometido de gestión de personal sobre todo.
¿Qué ha sido lo mejor?
No he tenido muchos altibajos. El momento destacable más reciente es cuando fui nombrado catedrático de universidad, porque significa una responsabilidad importante en la docencia, la investigación y la gestión de la universidad y, al mismo tiempo, supone la cumbre de una trayectoria profesional como la mía, porque me he dedicado mucho a la docencia. En general, me considero afortunado, y he tenido numerosos momentos muy buenos.
¿Qué ha sido lo peor?
Los malos momentos han sido, como cirujano, cuando se va un paciente, pero en general no he tenido malos momentos profesionales. He sido muy afortunado.
¿Cómo ves el futuro?
Creo que nuestra sanidad es una de las mejores, comparándolo con muchos países en los que he estado y me he interesado por el estado de su sanidad. Nuestra sanidad está muy asentada; el sistema MIR representó un antes y un después en la formación de los médicos. Tenemos unos médicos y sanitarios, en general, bien formados. Esto también se refleja en que están muy bien reconocidos en otros países europeos, donde van a trabajar por los problemas laborales que hay aquí. En definitiva, tenemos una sanidad con una formación base buena, aunque mejorable en algunos aspectos, con buenas infraestructuras también y creo que donde más nos falta es precisamente en la gestión. Uno de los problemas que tiene la gestión sanitaria es que está muy politizada y ahí es donde tenemos problemas. Cada político quiere orientar la gestión que realiza a su interés de partido político y esto hace que se hagan cosas que luego se deshacen o que son contradictorias con un anterior mandato político.
No es muy habitual que un clínico puro como tú esté interesado en temas de gestión. ¿Qué crees que puede aportar la Fundación Signo al mundo de la gestión y cómo crees que deberíamos funcionar?
Los colegas con los que me relaciono son jefes de servicio fundamentalmente y estoy habituado al comentario de que la gestión no va con ellos. Creo que el reto fundamental de la Fundación es implicar a los jefes de servicio y a todos los médicos que realizan la asistencia con los conceptos de gestión. En ese sentido estoy contento, porque en mi servicio hemos entrado en esto todos. La Fundación tiene ahí su principal reto con respecto a los médicos clínicos.
En cuanto a la revista, que es una de nuestras herramientas, ¿dónde crees que tenemos que hacer más incidencia para llegar más?
Creo que deberíais dar la revista más a conocer entre los clínicos animándoles a participar. Probablemente podáis invitarles a que escriban algún artículo o colaboren de alguna manera, a que lean, a que colaboren en alguna jornada de gestión clínica para ampliar conocimientos, etc.
Para que funcione una unidad, los aspectos claves no son sólo los del punto de vista científico y asistencial, sino que también es muy importante el control de la optimización del servicio que se da a la población. Hay que ser cada vez más eficientes, porque tenemos por delante años difíciles.
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“Tenemos una sanidad con una formación base buena, aunque mejorable en algunos aspectos, con buenas infraestructuras también y creo que donde más nos falta es precisamente en la gestión”.

“Para que funcione una unidad, los aspectos claves no son sólo los del punto de vista científico y asistencial, sino que también es muy importante el control de la optimización del servicio que se da a la población”.

“Creo que el reto fundamental de la Fundación es implicar a los jefes de servicio y a todos los médicos que realizan la asistencia con los conceptos de gestión. En ese sentido estoy contento, porque en mi servicio hemos entrado en esto todos. La Fundación tiene ahí su principal reto con respecto a los médicos clínicos. “
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