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Juan Antonio Marqués Gerente. Hospital Universitario de Elche
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Mi trayectoria profesional empezó en el año 83. Soy médico y, como parece lógico, he dedicado mi vida profesional a la sanidad. Mi primer trabajo en la Administración Sanitaria lo tuve en el año 86 por oposición, tras sacar una plaza de inspector de servicios sanitarios, para pasar al mundo de la gestión sanitaria un par de años después. He trabajado con distintas responsabilidades en ocho hospitales de la red pública, en distintas comunidades autónomas. Mi primer cargo lo desempeñé en el Hospital General de Alicante como subdirector, puesto que también ejercí en los hospitales de San Juan de Alicante, en el Complejo Hospitalario de Albacete y en el Universitario de La Arrixaca en Murcia. Entre 1999 y 2001 fui gerente del Hospital Nacional de Parapléjicos y posteriormente de la Fundación Hospital de Cieza y en el Hospital Marina Baixa y, actualmente, desde el año 2006, trabajo en el Hospital Universitario de Elche como gerente del centro y de su área sanitaria. Tuve una experiencia importante y enriquecedora en la Región de Murcia, cuando se asumieron las transferencias, como Director general de Asistencia sanitaria. También me gusta colaborar habitualmente en actividades docentes y formativas. Mi formación como gestor sanitario se concreta en un Máster de Salud Pública y Administración Sanitaria y en una diplomatura de Gestión Hospitalaria.
¿Qué es lo mejor que te ha pasado?
La experiencia ya empieza a ser larga, veintisiete años, y puedo señalar algunas cosas como las mejores o de las que estoy más satisfecho. Por ejemplo, fue importante la apertura del Hospital Universitario de San Juan, en el año 91. Era el segundo hospital de la ciudad de Alicante, un proyecto sanitario muy importante en aquellos momentos y circunstancias, y muy necesario para los ciudadanos pues permitió descongestionar el Hospital General de Alicante. Asimismo fue muy emocionante celebrar el 25 Aniversario de un centro tan emblemático como el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, con presencia de SS.MM. Los Reyes; fue un gran acontecimiento. También destaco la tarea de contribuir a asumir las transferencias sanitarias en el año 2002 en la Comunidad de Murcia. Fue una labor compleja el garantizar e incluso mejorar las competencias del antigüo Insalud y, la verdad, la prueba que se superó con éxito; lógicamente la dirección de la que yo era titular tenía una importancia destacada. Más recientemente, me satisface mucho poder hablar del impulso que se ha dado en mi actual destino a la Fundación de Investigación Biomédica; si bien estaba ya constituida, realmente era un embrión y había que ponerla a funcionar y, naturalmente, obtener resultados. Creo que lo hemos conseguido con bastante éxito y reconocimiento tanto de la sociedad ilicitana como de los profesionales sanitarios. También destacaría que antes de la apertura del nuevo hospital, los trabajadores del área y nuestro equipo directivo hicieron posible un cumplimiento de objetivos muy amplio de nuestro Contrato de Gestión con la Agencia Valenciana de Salud, siendo durante dos años consecutivos el departamento con mejor valoración de la Comunidad Valenciana; esto es un mérito del que nos sentimos muy satisfechos, máxime cuando se consiguió en momentos difíciles y con una sobrecarga asistencial muy elevada, tanto en atención primaria como en especializada. Y actualmente, se ha concluido el proceso de separación en dos departamentos de salud en el área de Elche, a raíz de la puesta en marcha del nuevo Hospital del Vinalopó, modelo concesión administrativa. Ha sido también un trabajo complejo y que creo que se ha culminado con éxito y satisfactoriamente para todas las partes. Lo más importante es que los ciudadanos tienen ahora dos hospitales a su disposición en la ciudad de Elche. Por último, añadiría a todo ello la gran satisfacción que ha supuesto conocer y tratar a tantas personas, profesionales o no de la sanidad, a lo largo de estos años de experiencia laboral y que, creo, me han enriquecido como persona, como médico y como profesional de la gestión sanitaria.
¿Qué es lo peor que te ha pasado?
Tal vez, los que estamos convencidos de que la funciones propias de la gestión sanitaria deberían estar en manos de profesionales, vemos que no es bueno asistir con demasiada frecuencia a que los cargos directivos se asignan en función de criterios que no son la preparación o la competencia profesional, sino que intervienen otra serie de variables ya conocidas. No obstante, me parece que cada vez es más patente la tendencia a considerar el desempeño profesional. Por otra parte, ostentar cargos de este tipo ofrece algunas satisfacciones pero también procura disgustos; te obliga a tomar decisiones, a veces, impopulares y muy desagradables, e incluso medidas disciplinarias. Esto resulta muy ingrato, pero también es necesario.
¿Cómo ves el futuro de la gestión sanitaria?
Las iniciativas que se están llevando a cabo en muchas comunidades, como en la mía, no van a tener vuelta atrás, con independencia de quién esté al frente de las administraciones sanitarias, porque la situación de crisis que tenemos hace que este tipo de modelos, como las concesiones administrativas, sean eficientes cada día frente al modelo público tradicional, del que todos nos sentimos satisfechos, pero que tiene importantes bolsas de ineficiencia que no nos podemos permitir. Por este motivo, habrá que buscar otros modelos de financiación y de provisión que hagan que los recursos se empleen de manera más adecuada y más eficiente. Lo que está en juego es la sostenibilidad del sistema y es lo que se está debatiendo ahora. El sector sanitario es un sector importante y todos sabemos que consume muchos recursos. Con frecuencia, la sanitaria es la mayor partida presupuestaria que gestionan las comunidades autónomas, por lo que está claro que habrá que incorporar más medidas de ajuste, además de las que ya se vienen aplicando, si bien creo que la reducción del sueldo de los profesionales no es precisamente una medida eficaz.
¿Qué te parece la iniciativa de la Fundación Signo de potenciar los puntos de encuentro?
La Fundación Signo tiene un prestigio ya ganado y todas las iniciativas que tiene son de alto nivel científico y de alto interés para los profesionales del mundo de la sanidad, en general, y de la gestión, en particular. Creo que la Fundación debe seguir en esa línea, muy adecuada y útil para quienes tenemos inquietud por estos temas y necesidad de generar y compartir nuevo conocimiento.
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Tuve una experiencia importante y enriquecedora en la Región de Murcia, cuando se asumieron las transferencias, como Director general de Asistencia sanitaria.

La gran satisfacción que ha supuesto conocer y tratar a tantas personas, profesionales o no de la sanidad, a lo largo de estos años de experiencia laboral y que, creo, me han enriquecido como persona, como médico y como profesional de la gestión sanitaria.

Tomar decisiones, a veces, impopulares y muy desagradables, e incluso medidas disciplinarias. Esto resulta muy ingrato, pero también es necesario.

Habrá que buscar otros modelos de financiación y de provisión que hagan que los recursos se empleen de manera más adecuada y más eficiente
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