|
Manuel Alberto Camba Unidad del Dolor Multidisciplinar. Sociedad Española del Dolor.
¿Cuánto tiempo llevas?
Nací en Santiago de Compostela y estudié medicina en la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela. Después, me presenté a las oposiciones para hacer la especialidad en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona, donde realicé la especialidad de Anestesiología y Reanimación. De ahí, pasé a trabajar en el Centro Marqués de Valdecilla de Santander y luego me fui a trabajar, también por concurso-oposición, al Hospital Arquitecto Marcide, donde obtuve la plaza de jefe de servicio de Anestesiología y Reanimación. Entonces centré mi sub-especialidad en el tratamiento del dolor, en el que llevo trabajando desde principios de los años ochenta. He trabajado también en hospitales en el extranjero,en las Unidades del Dolor de la Mayo Clinic, Rochester, Minesota en el Oxford Regional Pain del Radcliffe Hospital y en la Unidad del Dolor del Hospital del Valle- Hebron de Barcelona, que Desde esa época, trabajo con total dedicación en el tratamiento del dolor, y en principio en el tratamiento de pacientes con dolor de origen oncológico, como prácticamente todas las unidades del dolor. En estos momentos, trabajo en mi servicio en una unidad del dolor multidisciplinar, en la que trabajamos tres personas a tiempo total, más un psiquiatra y un psicólogo clínico a tiempo parcial.
¿Qué ha sido lo mejor?
Desde el punto de vista profesional, me siento muy orgulloso de dedicarme al tratamiento del dolor y de ser uno de los pioneros en el estado español de este tratamiento. Además, estoy orgulloso de ser miembro fundador de la Sociedad Española del Dolor y presidente fundador de la Sociedad Gallega del Dolor. Todo lo que tiene que ver con el tratamiento del dolor me llena de pasión y me encanta, por lo que trabajar en este mundo es lo mejor que me puede haber pasado. Desde el punto de vista personal, lo mejor ha sido mi vida familiar y, por último, el nacimiento de mi nieto.
¿Qué ha sido lo peor?
Lo peor han sido las discusiones y las peleas, pero sobre todo, cuando se empieza algo como fue el tratamiento del dolor, que no tenía ninguna raíz en España, la lucha diaria que había que tener para ir consiguiendo cosas con la gestión hospitalaria, hasta lograr convencer a las autoridades sanitarias de que el tratamiento del dolor es algo bueno para el sistema nacional de salud.
¿Cómo ves el futuro?
Soy optimista por naturaleza; si no, no podría haberme dedicado a esto. Pienso que el futuro es bueno. Por ejemplo, en nuestro Congreso Nacional, celebrado en Tenerife, he visto mucha gente joven interesada en el tratamiento del dolor, lo que me ha creado una enorme satisfacción, porque eso es el futuro. Ver las salas científicas totalmente llenas desde primera hora de la mañana hace pensar que el dolor tiene un futuro muy importante dentro del estado español.
¿Cómo ves la Fundación Signo?
Tuve una relación con la Fundación Signo ya hace años, cuando era secretario de la sociedad española del dolor. Pienso que es una Fundación importante, sobre todo para las sociedades científicas que no somos especialidades, porque dominan el mundo de la gestión, lo que nos puede ayudar mucho a los que trabajamos en la parte clínica para completar cosas que son muy importantes. Para nosotros es muy importante haber firmado este acuerdo de colaboración mutua con la Fundación Signo. Pienso que la Sociedad Española del Dolor va a ser una gran beneficiada de este acuerdo.
|

En nuestro Congreso Nacional, celebrado en Tenerife, he visto mucha gente joven interesada en el tratamiento del dolor, lo que me ha creado una enorme satisfacción, porque eso es el futuro

Todo lo que tiene que ver con el tratamiento del dolor me llena de pasión y me encanta, por lo que trabajar en este mundo es lo mejor que me puede haber pasado

Para nosotros es muy importante haber firmado este acuerdo de colaboración mutua con la Fundación Signo. Pienso que la Sociedad Española del Dolor va a ser una gran beneficiada de este acuerdo
|