Manuel F. Fernández Miera
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Manuel F. Fernández Miera Referee de Publicaciones / Bazar Médico de Hospitalización a Domicilio. Coordinador de Hospitales de Día y Semana. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander) ¿Cuánto tiempo llevas? Soy de Santander y me licencié en la Universidad de Cantabria en el año 82. Después hice la especialidad en Medicina Interna, que terminé en el año 90, en el Hospital Marqués de Valdecilla de mi ciudad. En esta misma institución he estado trabajando como clínico desde entonces hasta ahora, en lo que se llaman las alternativas a la hospitalización tradicional, fundamentalmente en la hospitalización a domicilio, que es donde empecé. Aunque posteriormente también he participado en la puesta en marcha y en la gestión del funcionamiento de otras unidades que tenemos en nuestro hospital, como el Hospital de Semana, una unidad de estancia corta programada que existe desde 2001. También tuve la responsabilidad de organizar el actual Hospital de Día Quirúrgico, que viene funcionando desde el año 2008. Anteriormente ya existía el Hospital de Día Médico, desde 1998, del cual me hice yo cargo en 2006 porque la compañera que lo gestó y lo coordinaba hasta entonces, la Dra. Isabel Sampedro, pasó a la Subdirección del hospital. Ahora mismo, por lo tanto, soy coordinador de los Hospitales de Día (Médico y Quirúrgico) y del Hospital de Semana. Además de esto sigo trabajando y viendo pacientes a domicilio diariamente. Hago una actividad muy variada, lo que me permite no separarme de la clínica al mismo tiempo que hago labores de gestión. ¿Qué ha sido lo mejor? Lo mejor ha sido descubrir que se puede atender a los pacientes fuera del hospital con las mismas garantías de buenos resultados clínicos, con la misma seguridad e incluso con más confort, porque los pacientes están más cómodos en su domicilio. Esto es algo que tengo clarísimo y, después de veintisiete años de hospitalización a domicilio en nuestro hospital, vemos que la propia población cada vez demanda más este servicio. Cuando salí de la Medicina Interna tradicional, de atender a los pacientes en una sala de hospitalización, y pasé a este tipo de trabajo fue impactante, porque era un mundo totalmente nuevo, pero en seguida me di cuenta de que era el futuro. En la actualidad, esta modalidad de atención se está preconizando como una de las mejores por la continuidad asistencial, la integridad de cuidados, el no desplazamiento del paciente, etc. Todo esto lo vengo viviendo desde hace más de veinte años y la situación actual de crisis está provocando que vayamos más a este tipo de alternativas, por lo que estamos ahora en la cresta de la ola. ¿Qué ha sido lo peor? Lo peor quizás ha sido que, en el ámbito de la especialidad de Medicina Interna, hemos tardado mucho tiempo en darnos cuenta de que hay otras formas de atender a los pacientes. Aunque los que estábamos en este tema lo teníamos claro, el resto de internistas han tardado mucho en reconocer que esto era algo positivo. Sin embargo, desde hace cinco o seis años, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) se ha dado cuenta de que la sociedad y la demografía están cambiando, con más pacientes ancianos y pluripatológicos cada vez, y que este tipo de asistencia es muy importante. Anteriormente, incluso los compañeros del hospital te veían como un internista de menor categoría por desplazarte al domicilio del paciente. Hoy en día eso está superado. Actualmente en el seno de la SEMI tenemos un grupo de trabajo sobre “paciente pluripatológico y de edad avanzada”, del que soy actualmente secretario, que promueve la formación de nuestros compañeros en todos estos aspectos, además de poner en marcha múltiples investigaciones sobre pacientes crónicos complejos. En mi hospital, por ejemplo, ya se está empezando a pensar en realizar cambios organizativos en los próximos años, para atender a estos pacientes con equipos multidisciplinares y colaborar mucho más con los profesionales de atención primaria. ¿Cómo ves el futuro? Creo que la crisis está estimulando la imaginación de la gente que trabajamos en gestión de pacientes. Por tanto, creo que el futuro es bueno. Mi hospital tenía antes mil trescientas camas y ahora tiene menos de novecientas. El futuro del hospital es de menos camas tradicionales, de más atención ambulatoria (a través de hospitales de día y de consultas de alta resolución, por ejemplo), de más unidades de corta estancia y de más hospital en casa (consultas, hospital de día y hospitalización a domicilio) Siempre se ha pensado que la estancia media de la hospitalización tenía que bajar, pero pienso que dentro de poco tendrá que subir, porque el hospital solo tendrá que ingresar a pacientes muy complicados desde el punto de vista médico o para ser sometidos a operaciones quirúrgicas muy complejas, que van a necesitar muchos días de estancia en el hospital. Al resto de pacientes se les va a ambulatorizar, porque los medios diagnósticos y terapéuticos permiten hacerlo hoy en día. Por tanto, es solo un cambio de organización del sistema y los pacientes van a estar mucho más cómodos. El futuro ya casi está ahí, aunque hay que dar todavía muchos pasos. El futuro es un hospital con menos camas, con pacientes muy complejos y con mucha fuerza de las alternativas a la hospitalización. Además, el contacto humano con el paciente y su entorno familiar en este tipo de asistencia (en la hospitalización a domicilio sobremanera) es necesariamente mayor y a la postre mucho más enriquecedor, dado que su acceso a este tipo de modalidad asistencial es siempre voluntaria y exige una mayor colaboración con el equipo sanitario. Bendigo el día en que empecé a trabajar en la hospitalización a domicilio, porque he aprendido muchas más cosas que si me hubiera quedado en Medicina Interna, desde aspectos organizativos novedosos hasta diversos temas de enfermería, que en otros ámbitos de trabajo es imposible atesorar. Como réferi que es usted del Bazar y de la Revista de la Fundación Signo, ¿qué cree que pueden aportar estas dos herramientas? ¿Cuál debe ser el papel del réferi? Creo que es muy útil que la gente pueda enviar sus opiniones o su forma de trabajar, sin tener que pasar los filtros de las revistas, a un foro donde lo puedan leer los compañeros. De todas formas, sí es importante que haya gente implicada que conozca el tema para evitar que se introduzcan trabajos que no aporten ni añadan valor, por lo que los réferis sí tenemos que estar ahí, pero no de una forma tan limitante como la revista. Entro en el Bazar periódicamente y siempre encuentro algo que me enriquece. La idea me parece fantástica y cuando me ofrecieron ser réferi ni me lo pensé. El réferi tiene que evitar que entren al foro del Bazar cosas fuera de lo habitual, porque no se puede dejar que cualquiera mande cualquier cosa. Como réferi, he puesto mis anotaciones en algunos trabajos y he rechazado alguno, porque no parecía ni siquiera la estructura gramatical adecuada para presentarlo, pero no creo que debamos ser demasiado exhaustivos. |
Lo mejor ha sido descubrir que se puede atender a los pacientes fuera del hospital con las mismas garantías de resultados clínicos, con la misma seguridad e incluso con más confort, porque los pacientes están más cómodos en su domicilio
El futuro del hospital es de menos camas tradicionales, de más atención ambulatoria (a través de hospitales de día y de consultas de alta resolución, por ejemplo), de más unidades de corta estancia y de más hospital en casa (consultas, hospital de día y hospitalización a domicilio)
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