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Regina Muzquiz Patrono de la Fundación Signo
Directora de RRII. PharmaMar
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Llevo ya 30 años trabajando en el sector sanitario. Mi primer trabajo después de licenciarme en Farmacia —por la Complutense de Madrid— fue en un laboratorio de análisis clínico privado. Estuve allí dos años, porque después decidí opositar, por circunstancias personales. Superé las pruebas e ingresé en el Cuerpo de Farmacéuticos de Sanidad Nacional y en el de Inspectores de Servicios Sanitarios del Insalud. Fui ocho años inspectora del Insalud en Álava y La Rioja, hasta 1993, que llegó mi primer gran desafío profesional: hacerme cargo de la Subdirección de Área Médica de Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro de La Rioja. Aquellos años fueron interesantísimos para mí, porque pude poner en práctica gran parte de la teoría aprendida hasta entonces. En 1996 se produjo otro salto profesional muy importante: Me ofrecieron asumir la Secretaria del Consejo Interterritorial, con un rango de Subdirectora General. Acepté y estuve cuatro años en el cargo —los que duró la legislatura del Ministro Romay—. Tengo un gratísimo recuerdo de aquellos años, tanto desde el punto de vista profesional —el CISNS es una verdadera atalaya del SNS—, como desde el punto de vista personal. Estaba rodeada de excelentes profesionales. Posteriormente, fui nombrada Directora General de Relaciones Institucionales y Alta Inspección. Fue una etapa muy intensa: desde mi Departamento se realizó la coordinación administrativa del proceso de transferencias del Insalud a las diez CCAA que aún faltaban por traspasar.
Mi carrera dio un giro copernicano en 2002, cuando me propusieron trabajar en la industria farmacéutica como Directora de RRII de Aventis. Yo me sentía muy integrada en el sector público, asi que tuve muchas dudas. Pero acepté el reto, y permanecí en ese puesto durante casi nueve años.
Y ahora, desde el pasado noviembre, estoy en PharmaMar, también como Directora de RRII.
¿Qué ha sido lo mejor?
Lo mejor que me ha pasado, y por lo que me siento muy afortunada, es que la vida profesional me ha dado muchas oportunidades de poder ejercer mi profesión en puestos muy distintos en los que he aprendido mucho. Todos han sido dentro del sector sanitario, pero en áreas muy diferentes. Para mí, lo más importante ha sido conocer a muchos profesionales del más alto nivel y a muchas personas excelentes que hoy puedo contar entre mis amigos.
¿Qué ha sido lo peor?
He estado pensando, y para ser sincera, no recuerdo nada como “lo peor”. En mi vida profesional ha habido malos momentos, lógicamente, y situaciones complicadas e incluso desagradables, pero una vez superadas y pasadas, las añado al activo de la experiencia. Creo que, en realidad, esos peores momentos me han ayudado a superarme profesionalmente.
¿Cómo ves el futuro?
El presente que tenemos no augura un futuro muy prometedor, pero si intentamos ser positivos, creo que podemos estar ante una gran oportunidad para racionalizar el Sistema Nacional de Salud. Creo que tenemos un excelente sistema de salud para los ciudadanos, con un nivel de eficiencia muy elevado, pero es cierto que requiere alguna racionalización, sobre todo en su organización. Creo que las transferencias, por ejemplo, han representado un avance para acercar la atención al ciudadano, pero también han generado bolsas de ineficiencia. En mi opinión, el futuro pasa por que todos trabajemos en la misma línea buscando sinergias. Me gustaría pedir a los políticos que dejen de discutir y trabajen todos juntos.
Como patrono de la Fundación Signo, ¿cómo la ves?
No puedo ser muy objetiva, porque le tengo un cariño especial a la Fundación Signo. Es una Fundación que reúne a muchos de los máximos expertos y a muchos de los mejores profesionales del ámbito sanitario español. Creo que le queda mucho recorrido, pero también creo que en los últimos dos años ha tenido un impulso realmente extraordinario. No hay más que entrar en la web y ver cómo la Fundación ha pasado de consistir más en ilusiones que en actuaciones a tener un equilibrio entre proyectos y realidades.
Hablando de las distintas líneas de trabajo de la Fundación, como son los Premios Profesor Barea, las Jornadas o el Bazar, ¿cuál de esas líneas te parece más impactante?
Me impactan mucho las Jornadas, porque no sé si la gente sabe realmente el poder de convocatoria que tienen y la variedad de temas que se abordan en profundidad. Los premios Profesor Barea también son importantes, pero creo que las Jornadas le dan mucha proyección a la Fundación. Además, son un punto de contacto y de reunión extraordinario con los compañeros, un aspecto que no se propicia lo suficiente desde las administraciones.
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En mi vida profesional ha habido malos momentos, situaciones complicada e incluso desagradables, pero una vez superadas y pasadas, las añado al activo de la experiencia

El presente no augura un futuro muy prometedor, pero si intentamos ser positivos, creo que podemos estar ante una gran oportunidad para racionalizar el Sistema Nacional de Salud

Es una Fundación que reúne a muchos de los máximos expertos y a muchos de los mejores profesionales del ámbito sanitario español. Creo que le queda mucho recorrido, pero también creo que en los últimos dos años ha tenido un impulso realmente extraordinario
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